VIDAS PARALELAS: NAPOLEÓN Y ZAPATERO


El 18 de junio de 1815 Napoleón era derrotado definitivamente en la batalla de Waterloo. El Imperio de los Cien Días tocaba a su fin, y con él, gran parte de las innovaciones introducidas por la Revolución francesa y mantenidas por Bonaparte. El Imperio francés fue desmantelado, pero… ¿El Liberalismo correría esa misma suerte? Lo cierto es que no:
Las nuevas ideas se habían expandido por toda Europa al ritmo de los tambores de guerra de la Grande Armée. Los estados absolutistas acabarían por imponerse militarmente, pero los nuevos principios revolucionarios permanecieron: La Restauración monárquica y el establecimiento de alianzas internacionales para frenar los posibles conatos de revolución no servirían de nada, ya que en pocas décadas toda Europa sería un hervidero de levantamientos liberales que cambiarían para siempre las bases mismas del Viejo mundo. La Revolución francesa había triunfado décadas después de lo que aparentemente había sido su muerte definitiva con la dictadura de Napoleón primero y con la victoria absolutista después.
Aquellos hechos nos enseñan el valor de una ley histórica inapelable: Lo más importante de las sociedades humanas son las ideas que las rigen, inspiran y definen; y éstas pueden sobrevivir a revoluciones, guerras, asesinatos y persecuciones de toda índole.
En España contamos con un ejemplo bastante claro de todo ésto encarnado en un personaje al que inocentemente se ha tildado de estúpido, pero que ha demostrado ser el mayor estadista español de nuestro siglo: José Luis Rodríguez Zapatero. Son muchos los “memes” que han circulado y circulan por Internet mofándose del expresidente, describiéndole como una persona incapaz, corto de miras y fácilmente manejable. Nada más lejos de la realidad: Hagamos un somero repaso por la biografía política de Zapatero, habilísimo político y desde luego superior a muchos de los que le critican. Tanto es así, que ha llevado adelante una revolución y ni siquiera nos hemos enterado.


LA LLEGADA AL PODER: EL 11 M
Si devastadoras han sido las consecuencias del zapaterismo y nefasta su herencia, no menos dramática fue su llegada al poder. Para mí, el 11-M no es únicamente el acontecimiento más extraño del siglo XXI español, sino que es también el más importante porque marca una falla en la historia de nuestro país: Se puede hablar de un antes y un después de este atentando, a la postre, el mayor de toda la historia europea. Y precisamente marca un antes y un después porque es el hito que trae a Zapatero junto a su revolución “desde arriba”.
La ingente cantidad de informaciones que existen al respecto daría para escribir varios
tomos sobre el tema. Es por ello que me voy a limitar aquí a hacer un resumen muy peregrino de los hechos más escandalosos en torno al caso, pero dejaré un pequeño índice de enlaces a plataformas en las que el lector puede ampliar de manera notable sus conocimientos sobre unos hechos que, ya adelanto, para mí no han sido esclarecidos.
Curiosamente mientras escribo estas líneas, el jefe policial corrupto Villarejo parece que desde su celda está dejando entrever que efectivamente no sabemos qué ocurrió aquel fatídico 11 de marzo.

¿Más información sobre el 11 M?
Blog de Luis del Pino
Hecho este índice en el que cada uno puede investigar por su cuenta y sacar sus propias conclusiones, pasaré a relatar de manera resumida y esquemática que es lo que yo creo que ocurrió. Esto es una opinión personal basada en hipótesis, en el estudio del tema y en la mera observancia de lo que vino después del 11-M. Por su puesto puedo estar equivocado, y si es así, agradeceré mucho que alguien me saque del error en los comentarios o poniéndose en contacto conmigo.
Escribo estas líneas a vuela pluma, como se suele decir, para evitar extender demasiado en una cuestión que puede resultar inagotable. Vayamos entonces con una serie de cuestiones introductorias al tema que considero claves:

1. El atentado NO buscaba que el PSOE ganase las elecciones
En cualquier país del mundo que no tenga una sociedad enferma, o mejor dicho envenenada, como la española, un atentado así REFUERZA al partido que está en el gobierno. Pensar que perpetrar semejante carnicería iba a provocar un vuelco electoral es difícilmente sostenible.
¿Qué se buscaba entonces? Yo creo que el atentado se hizo en las fechas próximas a las elecciones no para influir necesariamente en ellas, sino para dejar al PP sin margen de maniobra y obligarle a negociar ante la proximidad de los comicios. Luego ahondaremos más en esta cuestión fundamental de la “negociación”.

2. Todos los servicios policiales estaban esperando y preparados para un atentado de ETA
La política de Aznar había llevado a la ETA al borde de la desaparición tal como reconocían sus mismos integrantes.
En las fechas próximas a las elecciones TODOS los servicios policiales de España estaban esperando un atentado de ETA, el cual iba a ser desarticulado fácilmente, al estar los movimientos de los terroristas perfectamente monitorizados y controlados desde hacía tiempo. Sigo en ésto a Fernando Múgica, un periodista que entregó su vida literalmente en la investigación de estos hechos.
Por ello, el atentado y su espectacular virulencia pilló por sorpresa a todo el mundo, gobierno y policía incluídos. ¿Cómo es posible que, con todos los dispositivos preparados ante un posible atentado, semejante cantidad de trenes hubiesen estallado de manera SIMULTÁNEA?
Las características de la masacre apuntan a profesionales, sean éstos quienes quieran.

3. Plan A y plan B
Yo no pertenezco a servicios de inteligencia ni a grupos policiales especiales, pero resulta evidente que una operación de estas características nunca se la va a jugar todo a
una carta. Nuevamente moviéndonos en el terreno de la hipótesis, podemos decir que había, que sepamos, dos planes o posibles vías que podían seguir los acontecimientos: El Plan A y el Plan B.


El Plan A consistía en achacar el atentado a ETA. Por ello se utilizó tytadine, el explosivo de ETA (Después se diría que se había utilizado Goma 2 Eco, aunque curiosamente el análisis de explosivos inicial desapareció) y todos los medios de comunicación apuntaron a ETA. El mismo Otegui se encontraba aterrado en las horas que siguieron a la hecatombe.
¿Qué ocurrió entonces? Luego lo veremos, pero podemos adelantar que el Plan A falló y tuvo que ponerse en marcha el Plan B.
La puesta en marcha del Plan B me resulta incluso evidente: las pruebas iniciales, es decir, las fuentes de información que podemos catalogar como PRIMARIAS, desaparecen o son destruidas.
Aparecen entonces nuevas pruebas, los medios de comunicación dan un giro de 180º en sus informaciones y de repente el caso cambio de la noche a la mañana: Han sido islamistas. Todo ésto en un tiempo record.

4. El “golpe” es realmente un golpe MEDIÁTICO
La mayoría de los que han sido tildados de manera peyorativa de conspiranoicos (Es decir, los investigadores citados arriba) han hablado normalmente de un golpe policial o de servicios secretos, variando la nacionalidad de éstos dependiendo de cada autor.
Pero realmente el golpe es mediático: Son los medios de prensa los que, en cuestión de menos 48 horas son capaces de cambiar la conciencia de millones de personas de una manera sorprendente. Son capaces de encender la indignación de gran parte de la población española con una celeridad increíble en unas jornadas que no creo que tengan parangón en la historia. Estamos ante una de las campañas mediáticas más impresionante de todos los tiempos.
Es cierto que el asalto a las sedes del PP tuvo mucho de artificial y estaba
evidentemente preparado (Hoy se sabe que Pablo Iglesias estuvo entre los organizadores de aquello), pero lo que no podía estar dirigido fue el cambio de voto de millones de españoles: Todas las encuestan hablaban de la continuidad del PP en el gobierno, pero a raíz del atentado fueron muchos los que cambiaron, libremente, su papeleta. Y este cambio fue logrado única y exclusivamente por los medios de comunicación en un tiempo récord.  
Realmente asusta la apabullante demostración de fuerza llevada a cabo por los medios de comunicación en aquellas jornadas trágicas. Deposito mis esperanzas en que, en nuestros días, apoyados en unos medios de comunicación alternativos afincados en el insondable Internet, impida que el que ha sido llamado el Cuarto poder vuelva a dominar de la noche a la mañana la voluntad de millones de almas.

Veamos dos ejemplos breves sobre este golpe mediático: En la bisagra entre el Plan A y el Plan B tenemos al señor Ferreras afirmando en la SER, uno de los grandes altavoces del golpe, que fuentes de la lucha antiterrorista le han confirmado que se han hallado terroristas suicidas en los trenes con tres pares de calzoncillos. Aquella información era evidentemente falsa: No se encontraron terroristas suicidas, y Ferreras jamás aclaró si aquella información se la había inventado directamente o si alguien había tratado de intoxicarle para que dijese aquello. 
La falsedad del dato resulta irrelevante, porque aquella sonda había cumplido su objetivo: Ya se estaba hablando de terroristas suicidas, por lo que mucha gente estaba ya pensando en islamistas, a pesar de que lo que nos contaba Ferreras era falso. Con aquel gesto, ya se había abierto el debate.
El otro grande del golpe fue Iñaki Gabilondo: Este personaje es absolutamente
fundamental en el 11-M y toda la evolución de los acontecimientos pueden seguirse a partir de los mensajes que el locutor lanzaba a través de la radio. Apenas habían transcurrido unas horas desde la masacre cuando se presenta con Carod-Rovira, firmante del Pacto de Perpiñán en aquel mismo 2004, acuerdo por el cual la cúpula de la banda ETA y este personaje, presidente de la Generalidad en ese momento, acuerdan una acción conjunta contra España: La banda terrorista se comprometía a no atentar en Cataluña, y ERC declararía la independencia para "abrir el melón" de la auto-determinación en España. Curioso este pacto llevado a cabo en la antesalada del 11-M, ¿Verdad? Y más sabiendo lo que vino después.
Juntos, Gabilondo y Rovira, lanzan lo que el investigador Ignacio López Bru en su página Las cloacas del 11-M llamó la Gran soflama, texto transcrito que no me resisto a compartir íntegro dada su espectacularidad:
Quien tenga capacidad de decidir cosas que asuma sus responsabilidades y constate que alguien debe hacer que la palabra se convierta también en el instrumento definitivo para que se acabe la barbarie

Primera vez que se habla de "negociar". Continúa Gabilondo:
… va a ser necesaria la política mayor… ¿tenemos líderes capaces de dirigir la política mayor?, confiemos en que sí

La cosa no queda ahí, porque Gabilondo recibió después de a Rovira, a otro invitado muy particular: Jonán Fernández, concejal de Herri Batasuna y fundador de Elkarri. Ambos promulgan:
Creemos también que todo esto merece reflexión, reflexión por todo lo que se ha hecho últimamente, no todo se ha hecho bien, reflexión sobre la política antiterrorista, reflexión sobre el futuro, tenemos que arreglar esto juntos, no a cabezazos

Nuevamente, la idea de la negociación. Pero aun quedaban las palabras fundamentales, que transcribo íntegras a pesar de la extensión:
Nosotros desde luego necesitamos creer, hemos de decir que tenemos algunas dificultades para hacerlo, hemos vivido situaciones, no de esta envergadura, pero situaciones que han conmocionado a la opinión pública, y la voluntad de unir expresada en un primer momento de una forma incontestable por todos, duró poco, e inmediatamente después se fueron produciendo fisuras y desplazamientos en uno u otro sentido. Es demasiado grave lo ocurrido este 11 de Marzo. Otro 11, en efecto, como recordaba Fernando Vallespín, que tiene el carácter no sólo de día catastrófico, así lo ha declarado el Gobierno, sino de día negro, que lo es, de día absolutamente conmocionante para nuestro país. 

Sólo puede ser digerido por esta sociedad si se produce una respuesta a la altura del desafío. No vale una respuesta digamos convencional, asistir a unas manifestaciones multitudinarias. No, tiene que haber un cambio de página. No se puede seguir viviendo como se ha vivido, de espaldas unos a otros, cada uno encerrado en su burbuja autista. España tiene que plantearse las cosas de otra manera. Un Tiempo Nuevo. Lo será, si no lo es habremos fracasado, y nos gustaría que lo fuera. De experiencias anteriores extraemos muy pocos motivos para la esperanza, pero tenemos que creer que esta vez tiene que ser posible. Ciento treinta y tantos muertos. ¿Puede esto despacharse con la política de los días de labor? Esto sólo puede despacharse con la política de las grandes solemnidades. La que hizo de España un país modélico cuando fue capaz de afrontar el desafío monumental del fin de la dictadura, con una transición inesperada, con la elaboración de una Constitución que nos desconcertó a todos por haber sido capaz de unir posiciones políticas clamorosamente divergentes, por lo que significó el pacto de la Moncloa, por lo que significaron algunas cosas que se gestionaron con política mayor. ¿Tenemos políticos de política mayor? Creemos que sí. ¿Estarán a la altura de lo que se necesita? ¡Ojalá!, pero esto no se puede resolver con la política menor. Para comenzar, yo tengo la impresión insisto en que el domingo la sociedad española tiene que ofrecer un dato que dé la vuelta al mundo, una participación en las elecciones como no se haya conocido en el mundo en los últimos 25 años, con el voto que cada cual quiera a quien quiera dar, con una participación que rompa completamente las primeras páginas de todos los periódicos del mundo.

Aquí queda ya todo claro: Es necesario un Tiempo nuevo que tenga como referente la Transición. Y va más allá, catalogando este cambio de página, como otra Transición inesperada, como la primera.
Pensémoslo fríamente: Acaba de tener lugar la mayor masacre terrorista de la historia de Europa, y Gabilondo, acompañado de tan curiosos invitados, comienza a proclamar en la radio la necesidad de una “Segunda transición”. Me van a permitir ustedes la expresión: ¿Pero de qué cojones estamos hablando?
Y no solo eso, sino que parece indicar que es lo que pasará si no se produce el “diálogo” necesario para emprender esa segunda transición:
Si esto no es así, pues lloraremos a nuestros muertos, los olvidaremos dentro de dos días, comenzaremos a discutir el lema de la manifestación antes de la 7 de la tarde, y aquí sí que va, amigos oyentes, sin la más mínima duda, una profecía que verán Uds. cumplida por desgracia, y no sólo antes de las 7 de la tarde, [con gran énfasis] antes de las 7 de la mañana de mañana.

Y prosigue la "amenaza"
Hasta el  momento han podido fintar a la actualidad con maniobras más o menos brillantes, o más o menos no brillantes. Esta vez se les reclama para un desafío de primer nivel. Les estamos aguardando y les estamos necesitando en ese nivel. Hoy es el día de todos unidos en torno a las Fuerzas de Seguridad, todos unidos en torno al Gobierno, y todos unidos mirando a los ojos a nuestra clase política y pidiéndole que sea capaz de colocarse a la altura de los grandes desafíos, a la democracia de nuestro país. El jueves 11 de Marzo ya está en la historia. Vamos a decidir si está en la historia sólo por lo que ha hecho ETA, o también por lo que ha sido capaz de hacer la democracia después de lo que ha hecho ETA.. Son las 11 y 38 minutos de la mañana»

¿Tenemos aquí a Gabilondo haciendo alarde de capacidades de precognición profetizando el asalto a las sedes del PP? ¿Cómo es posible qué en un país que se dice serio nadie haya preguntado al periodista de qué estaba hablando? Todos estos textos pertenecen al magnífico blog de Ignacio López Bru, Las coaclas del 11-M, en su línea de textos llamada El Tiempo nuevo. Os dejo el enlace al primero de ellos. Les ruego que acudan a esa plataforma, porque posee un análisis mucho más extenso sobre las palabras de los protagonistas y otros tantos temas que rodean el atentado.

5. Órdagos y respuestas
Si bien como ya advertí nos movemos en el terreno de la hipótesis, no debemos separar los pies del suelo y hay que atender a las informaciones que poseemos y son fidedignas, como las palabras de Gabilondo ya analizadas.
Hemos dicho que el atentado NO buscaba que el PP perdiese las elecciones y que el Plan A era achacar la autoría a ETA.
Bien, ¿Entonces que se intentaba llevar a cabo? ¿Cuál era el objetivo? Continuando en el terreno de la opinión, el atentado buscaba obligar al PP a negociar. ¿En qué me baso?
Primero, en la proximidad de las elecciones: El atentado se hizo a dos días de los comicios no para que el PP perdiera, sino, como ya vimos, para no dejarle margen temporal y obligarle a negociar.
¿A negociar qué? Lo que Gabilondo planteaba en la SER: Una Segunda Transición que, al estar en principio ETA de por medio, solo podía significar un desarme de la banda a cambio de concesiones autonómicas o directamente federales al País Vasco y por extensión al resto de España. Justamente lo acordado en el Pacto de Perpiñán.
El PP en aquel momento no pasó por el aro y ello llevó a la puesta en marcha del Plan B
¿Contamos con alguna prueba del rechazo a la negociación por parte de los de Aznar? Si, unas palabras del entonces presidente, tan extrañas como las de Gabilondo:
No vamos a CAMBIAR DE RÉGIMEN ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matar. Por eso les digo a todos los españoles que no debemos aspirar a nada que no sea la completa derrota del terrorismo, la derrota completa y total. Su rendición sin condiciones de ninguna clase. No hay negociación posible ni deseable con estos asesinos que tantas veces han sembrado la muerte por toda la geografía de España. Y que nadie se llame a engaño, sólo con firmeza podremos lograr que acaben los atentados. Una firmeza que debe estar presente tanto en la propia lucha antiterrorista como en la rotunda oposición a los objetivos finales que los terroristas pretenden alcanzar.

Y continúa su cuanto menos particular respuesta:
Somos una gran nación, somos una gran nación cuya soberanía reside en todos los españoles. Quien decide es el pueblo español, y nunca permitiremos, no vamos a permitir nunca, que una minoría de fanáticos nos imponga nuestras decisiones sobre nuestro futuro

Me van ustedes a permitir el excederme nuevamente: ¿De qué cojones hablaba Aznar con Ni dejen de matar? Independientemente de si el atentado fue perpetrado efectivamente por islamistas o por ETA, a que se refería con qué dejen de matar. ¿Había una propuesta de pacto encima de la mesa? ¿Un pacto con un cambio de régimen de por medio?
Parece más bien, tal como apunta Luis del Pino, a que ahí se entrevé una respuesta de Aznar a la negociación con ETA a la que recordamos todo el mundo le otorgaba la autoría. Esto parece confirmado cuando, ya con el PSOE en el gobierno, Aznar afirmó de manera bastante cobarde, toda sea dicho de paso, aquello de Los terroristas no venían ni de lejanas montañas ni de lejanos desiertos. A día de hoy seguimos sin saber de dónde venían.

6. La destrucción de las pruebas directas del caso
Claro, más de uno pensará que un atentado de esas características deja evidentemente muchísimos rastros y pruebas que no permiten que tal como estamos narrando, de la noche a la mañana, la autoría cambie.
Aquí es donde entramos en un terreno en el que incluso los más acérrimos defensores de la versión oficial han tenido que guardar silencio: Se produjo una masiva destrucción de pruebas del caso. Toda la información primaria, es decir, aquella que proviene directamente del incidente, fue eliminada en cuestión de horas.
Tal vez lo más flagrante fue la destrucción de los trenes, que fueron convertidos en chatarra en menos de 48 horas y aun hoy no sabemos quién dio la orden, pues se necesitaba una orden judicial expresa para hacer aquello. Las pertenencias de las víctimas fueron incineradas en un vertedero próximo a Madrid. Las muestras de explosivos, se perdieron. Así, quedó destruido el Plan A.
Es ciertamente terrorífico pensar que hay grupos de poder capaces de hacer desaparecer en cuestión de horas las pruebas principales del mayor atentado de la historia de Europa y salir totalmente indemnes de semejante fechoría.

7. Nuevas pruebas y pruebas falsas
La destrucción de las pruebas del caso no se entiende sin la segunda parte: La aparición de nuevas pruebas que, curiosamente, frente a las destruidas, apuntan a islamistas.
La primera y más tragicómica, es la famosa Mochila de Vallecas. Cuanto más sabemos sobre ella más ridícula suena la versión oficial. La mochila era en teoría un explosivo del atentado: Nos encontramos con una de las bombas que por casualidad no
explotó. Tiempo después sabríamos que no hubo casualidad alguna, sino que los cables estaban desconectados. Aquella mochila no podía explosionar.
La prueba apareció directamente en dependencias policiales. Informaciones posteriores trataron de negar ésto, explicando como la mochila llegó a la comisaría de Vallecas, en un viaje que incluso el Juez Bermúdez denominó el extraordinario periplo. Resulta que la mochila habría sido recogida en una de las estaciones de tren. Aparentemente los agentes no se habían sorprendido del peso de la bolsa, que al contener el artefacto era considerable. Después, habría estado durante horas circulando por Madrid hasta que finalmente llegó a la comisaría.
Y no queda aquí la cosa, porque resulta que el interior de aquella bolsa contenía nuevas sorpresas: la mochila poseía metralla. Habían introducido en ella medio kilo de clavos y tornillos para aumentar las bajas causadas por la explosión. Craso error porque resulta que en ninguna víctima del 11-M se encontró metralla de origen terrorista, información confirmada por la forense del caso a Luis del Pino en Libertad digital.
Ya sería casualidad que los que prepararon el atentado no colocasen metralla en ningún artefacto, con la excepción de uno de los explosivos y que fuese éste el que precisamente no estalla y es encontrado por la policía.
Este error me lleva a una idea en principio lógica: Los que montaron la mochila de Vallecas no fueron los mismos que los que crearon los explosivos que detonaron en el atentado. ¿Quiere decir ésto que operaron diferentes grupos o comandos? ¿O qué simplemente los que montaron la prueba falsa no sabían como eran los artefactos del atentado original? Me temo que nunca lo sabremos.
La cuestión de la mochila de Vallecas es fundamental, porque es la prueba fundamental del caso: A partir de ella se establece que el explosivo fue Goma 2 Eco, porque claro, es lo que contenía aquella bomba que no explotó y los análisis de explosivos originales se “perdieron”. A partir del teléfono que hacía de detonador, se llega a una tienda de móviles de Lavapiés en la que vive un maleante de poca monta dedicado a la falsificación de tarjetas y que curiosamente era confidente policial. A la postre, éste sería el único condenado por el 11-M, con lo cual, el tipo no solo sabía fabricar explosivos, sino que debía gozar de algún tipo de súper-poder porque tendría que haber estado en siete trenes de manera simultánea para colocar las bombas.
Alguno quizá apunte a que no, que los terroristas suicidas de Leganés le ayudaron en el atentado. Pues lo cierto es que los jueces que dirigieron el caso dictaminaron que no había pruebas de que los suicidas de Leganés tuviesen nada que ver en aquel atentado del 11-M.
Y ya que estamos hablando de los suicidas de Leganés y de la destrucción de pruebas, tal vez convenga decir dos palabras sobre el que a la postre sería la última víctima mortal del 11-m: El GEO Torronteras, que murió en la explosión del piso de Leganés
en la que teóricamente los terroristas del 11-M se suicidan de manera simultánea (Tras esperar de manera sorprendente durante horas a que se desalojase el bloque de viviendas y las calles circundantes)
Resulta que la tumba de Torronteras fue profana tras su sepelio y el cuerpo del difunto incinerado. Otro incidente que, por supuesto, jamás fue esclarecido, y eso a pesar de que los que los profanadores dejaron en el lugar los instrumentos con los que accedieron al sepulcro.
Hablar de pruebas falsas en el 11-M daría para hablar horas, pero cerremos este punto recordando la Renault Kangoo, vehículo en el que se encontró ADN de islamistas pero que finalmente los llamados periodistas conspiranoicos demostraron como prueba falsa, lo que llevó al juez al dejar caer esa prueba del caso durante el juicio. Lo que no hizo el juez ni las fuerzas policiales fue investigar quién había dejado ADN de islamistas en una prueba falso del caso más importante de la historia de España.

8. El ataque a las sedes del PP: Policía-Medios de comunicación-Milicias
Dentro de la conmoción emocional provocado por el atentado y al estar inmersos nosotros mismos en aquellos hechos, es difícil tener la mente fría y “salirse” de aquella realidad para tratar de buscar una explicación objetiva.
Sin embargo, ahora, años después de aquello podemos comprobar como lo que en un principio nos parecían notas discordantes se convierten en una sinfonía perfectamente interpretada: Es evidente como la prensa fue preparando uno tras otros los pasos que debían seguirse, tanto a nivel social como en la investigación policial. Así, Gabilondo lanzó el órdago de la Segunda transición y amenazó veladamente con unas movilizaciones que no habían comenzado todavía, pero que pronto tendrían lugar ante la negativa de Aznar, y que serían retransmitidas por todas las televisiones, retroalimentado así el propio golpe mediático.
Cuesta creer que de manera espontánea las sedes fuesen rodeadas en cuestión de horas. Cuesta creer que Rubalcaba, a un día de la matanza, saliese a insuflar la revuelta diciendo aquello de que No merecemos un gobierno que mienta.
¿Se imaginan ustedes en otro país del mundo al líder de la oposición instrumentalizando de semejante manera un atentado a pocas horas de que tenga lugar? ¿Imagina a la oposición a Bush valiéndose del 11-S para atacar al gobierno que está en el poder? Ello solo se entiende teniendo en cuenta la trayectoria criminal del PSOE en la historia de España y que posiblemente el propio partido estuviese actuando de manera coordinada con los que por otra parte han sido históricamente sus altavoces de prensa: La SER y El País.

9. Los objetivos: La descentralización de España
El Plan B era efectivamente islamizar el atentado, pero con un objetivo claro: Ahora ya sí, derribar al PP en las próximas elecciones. Si no hay una Segunda Transición con el PP, tendrá que haber una Segunda Transición con el PSOE. Y a la luz de los acontecimientos posteriores podemos afirmar que efectivamente es lo que ocurrió: Una revolución “desde arriba”, precisamente como la Transición, en la que se avanzaría sobre las líneas abiertas por ésta: Una vuelta de tuerca a la descentralización del país, encaminándolo ya de manera definitiva hacia el federalismo asimétrico planteado por Maragall.
No es casualidad que todos los movimientos que buscan la fragmentación de España se hayan multiplicado en estos años hasta unas cotas históricas. Tan solo la crisis permitió frenar, aunque momentáneamente, aquellas derivas al derribar al gobierno socialista; y más recientemente la movilización de la propia población española para parar el golpe en Cataluña y para hacer frente a la coalición socialista que ostenta ahora el gobierno.
No deja de ser curioso que todavía nos encontremos viviendo en las consecuencias del 11-M.



ZAPATERO: LA REVOLUCIÓN DESDE ARRIBA
Con la perspectiva que tenemos desde 2019, podemos decir que Zapatero fue un visionario y un pionero.
Durante sus gobiernos, al encontrarnos inmersos en el propio desarrollo histórico, no éramos conscientes de ello. Pero ahora contamos con una apreciable vista de águila que nos permite comprobar que, efectivamente, el presidente socialista inició una nueva etapa en la historia de España: Introdujo con sus políticas todos los rasgos que se han ido desarrollando hasta hoy y que han sido abrazados con apasionado fervor por todos los partidos, incluso por aquellos que más le condenaban: La Izquierda, considera aun hoy que sus medidas son las que marcan el llamado Progreso; y la Derecha, en su patético intento de que sus rivales le perdonen por haber nacido, ha reivindicado con mayor o menor fuerza aquella herencia.
Veamos cuales fueron estas medidas y de qué manera han germinado hasta hoy:

1. La cantinela de la paridad
Es nuestra época estamos ya acostumbrados, por desgracia, al discurso de la paridad. En sus inicios, aquel mensaje se dirigía sobre todo hacia los partidos políticos, pero ahora se están proponiendo cuotas de paridad para los consejos de dirección de las empresas e incluso entre los científicos. Regir nuestras empresas y laboratorios en base a los delirios propios de una ideología desarrollada por psicópatas y sociópatas del pasado siglo, ¿Qué podría salir mal?
Pues bien, ya tenemos aquí el primero de los rasgos en los que Zapatero fue pionero: Su gobierno fue el primero paritario de la historia, con ocho ministros por ocho ministras. Al parecer aquello no fue suficiente, y en su segundo gobierno colocó nueve ministras por ocho ministros.
La prensa, tanto la de entonces como la de hoy, dotada de un infantilismo crónico, aplaudió con las orejas aquellas medidas que, vistas con un mínimo de profundidad, son totalmente huecas. Las riendas del Estado deben estar en las manos de las personas más capaces para desempeñar ese papel, ya sean hombres o mujeres, lo mismo que la dirección de las empresas o cualquier otro puesto de importancia. Aquí, como en todas las facetas de la vida pública, debe imperar la meritocracia. Decir esto hoy es ya un sacrilegio, por lo que merece la pena recordar que fue Zapatero el primero que puso en boga estas perversiones del lenguaje y del pensamiento

2. Alianza de civilizaciones: El pacto imposible
El pacto entre el mundo islámico y el occidental, muy ligado a la idea del multiculturalismo, también fue propuesto por primera vez por Zapatero con su famoso
ideario en torno a la Alianza de civilizaciones, que tuvo incluso predicamento en la misma ONU. Otra vez con unas buenas dosis de infantilismo, se proponía una alianza entre Europa y Estados Unidos por una parte, y el mundo árabo-islámico por otra.
No deja de ser curioso que aquel ideario se combinase con un apoyo sin fisuras a las políticas de Obama en lo que a expansión de la democracia liberal por el mundo se refiere. Veremos este punto en un apartado propio.

3. Nuevas leyes migratorias
En nuestros días consideramos la inmigración masiva como un problema que afecta
especialmente a Alemania y otros países de su entorno, al identificar el fenómeno con la actual crisis de “refugiados”. Sin embargo, en los años de bonanza económica, España era el país de la Unión europea que más inmigración ilegal recibía. La solución a aquel problema fue implementar una serie de leyes que buscaban regularizar a aquellas masas, aludiendo a los argumentos humanitarios tan de moda hoy.

4. Los nuevos modelos de familia: Matrimonios del mismo sexo y ley del aborto
Fue durante el gobierno de Zapatero cuando dos principios que antaño generaron fortísimos debates, se convirtieron en principios inamovibles que pueden llegar a condenar a la muerte civil a aquel que ose ponerlos en tela de juicio.
Estoy hablando de la extensión del matrimonio a parejas del mismo sexo y a la ley del aborto. Estos dos elementos nos demuestran hasta qué punto hemos experimentado un proceso de normalización del ideario de la Nueva izquierda: Sus planteamientos se han imbricado de tal manera con la propia cultura del país, que llegan a formar hoy una madeja uniforme y en la que es casi imposible diferenciar las hebras.
Matrimonio homosexual y Ley del aborto fueron cuestiones que encendieron acalorados debates hace tan solo 10 años. A día de hoy ya se consideran sagrados mandamientos dictados por ese nuevo Dios llamado Progreso.

5. El pacto con ETA
Los pactos con ETA de estos años no solo nos indican lo abyecto de aquel gobierno, sino que también son un claro exponente de lo que supone la corrupción del lenguaje y su utilización para fines políticos. La revolución será perfecta, cuando el lenguaje sea perfecto (1984,George Orwell)
En torno a ETA en estos años se esgrimían dos grandes argumentos: Los españoles estábamos sumidos en un proceso de paz y había que dar una solución política a la banda terrorista.
La primera afirmación, el proceso de paz, se utilizaba, y se utiliza, no tanto para hablar del periodo de calma que ha seguido al terror extendido por esta banda, sino
más bien para referirse a la represión franquista: ETA habría sido una respuesta a aquella, y por tanto merecería cierto entendimiento, y era necesario emprender ese proceso de paz para, teóricamente, atajar la raíz del problema que para los socialistas era curiosamente las rémoras del Franquismo. Poco parecía importar que ETA haya asesinado con mucha mayor abundancia en los tiempos de la democracia.
Este pensamiento conecta firmemente con la Ley de memoria histórica, en la que se presenta, entre otros, a los comunistas del Frente popular, a la Internacional encarnada en las Brigadas internacionales o al maquis como defensores de la democracia en España (Cita con la historia de Pio Moa). Partiendo de este argumento, se ha consolidado un pensamiento según el cual para ser demócrata hay que ser antifranquista (Como denuncia Pío Moa por ejemplo); y, en extensión, cuanto más antifranquista se sea, más demócrata. La búsqueda de un entendimiento con ETA y los homenajes a Carrillo y a otros célebres integrantes del Partido comunista no son más que la plasmación práctica de estos principios teóricos.
En conexión con lo anterior tenemos la llamada salida política para la ETA que, de hecho, suponía sentarse en la mesa de negociaciones con aquellos carniceros, haciendo del asesinato y el terror una forma de hacer política.
Desde Zapatero hasta hoy ha triunfado este progresivo blanqueamiento e intento de entendimiento con ETA, de lo que tenemos buenos exponentes en los partidos pro-etarras presentes en el Parlamento y en las bastante habituales loas de miembros de Podemos hacia terroristas de los años de la Transición.
A pesar de que era un niño en aquellos años, recuerdo bien como la izquierda se vanaglorió, e incluso se cachondeó, cuando ETA anunció un alto el fuego indefinido, recogiendo el guante de la negociación que le había lanzado el gobierno. La Sexta, entre otros, tuvo pronto que cejar en sus bromas reiteradas a políticos del PP, a los que acusaba de haber enconado la lucha de ETA por no prestarse a negociar, cuando la banda volvió a matar tiempo después.
El propio Zapatero afirmó posteriormente que las negociaciones continuaron incluso tras el anuncio público de su ruptura a causa de los nuevos atentados. Estos hechos merecen ser tenidos en cuenta, en tanto que no son pocos los que creen que el actual de PSOE Pedro Sánchez es un “PSOE malo” que se contrapone a un “PSOE bueno” que habría existido en el pasado.

6. Hacia el Federalismo asimétrico: Cataluña, País Vasco y el saqueo del Archivo de Salamanca
Con Zapatero se trató de avanzar más en el proceso de descentralización de España siguiendo las vías ya abiertas desde la Transición: Valiéndose de los Estatutos de autonomía como arma de demolición, se trató de hacer de algunas regiones auténticos estados federados o libre-asociados. Esto se hace especialmente patente en el caso catalán, donde el Tribunal Supremo tuvo que frenar la aplicación del nuevo estatuto (Votado además muy minoritariamente en Cataluña por menos del 50% de la población) En el País Vasco también se trató de seguir esa misma senda.
El apoyo abierto a posturas secesionistas no quedó simplemente ahí, sino que se reflejó en muchos otros ámbitos como el ya comentado de la negociación con ETA o el envío de la valiosa documentación del Archivo de Salamanca (Capaz de destrozar por sí misma la Ley de memoria histórica) hacia Cataluña, pleito que continúa abierto.
Todas estas políticas quedarían resumidas en una cita célebre del expresidente, y que sirvió para iniciar la introducción de mi primer libro:
España es un término discutido y discutible

7. Educación para la ciudadanía
Las evidentes carencias del sistema educativo español no han servido para impulsar ningún tipo de medida que sirva para mejorar unas sonrojantes estadísticas. El de la educación ha sido más bien el campo de batalla ideológico en el que, como siempre desde hace más de 50 años, ha ganado siempre la izquierda.
Con Zapatero llegó la célebre Educación para la ciudadanía, a la que muchos acusaron con cierta justicia de ser una asignatura que poseía unas buenas dosis de “doctrina política” y que desde luego vulneraba el derecho de la familia a educar en temas de conciencia. Hablo con conocimiento de causa porque yo mismo cursé aquella asignatura, y las explicaciones sobre la Constitución y la historia de España se entremezclaban de manera apenas perceptible (Sobre todo si tenemos en cuenta que los alumnos son niños) con unas pequeñas dosis de propaganda.
¿Imaginan ustedes que habría pasado si “las derechas” hubiesen sido las que introducen una asignatura en la educación pública acusada de ser propagandística?

8. Ley Antitabaco, o como arruinar a miles de pequeñas empresas
En lo que a todas luces puede interpretarse como una injerencia innecesaria e injustificada en la gestión de miles de negocios, el PSOE ejecutó una política que vista desde hoy puede ser considerada tragicómica: Primeramente, todos los negocios que excedieran un tamaño fijado estaban obligados por Ley a implementar una zona de fumadores separada de la de no-fumadores. Aquello supuso una inversión importante que en muchos pequeños negocios de hostelería podía incluso tornarse inasumible.
Pues bien, tiempo después de la absurdez, se prohibió directamente fumar en el interior de los establecimientos, lo que supone no ya una intromisión del Estado en la libre gestión y organización de los negocios, sino también la pérdida de la inversión realizada.
Esta medida, que puede parecer de menor relevancia en comparación con el resto de las señaladas, resulta sin embargo ilustrativa de lo que suponen las absurdas injerencias del Estado en la economía privada.

9. Ley de Memoria Histórica: La versión del PCE, hecha ley
La Ley de Memoria histórica fue la culminación a un proceso histórico: No fue una medida surgida de la nada que se implantase por cesarismo. De haber sido así, no habría tenido éxito y no podría haber durado. Sin embargo, aún continúa vigente y la “derecha” no se atreve tocarla. ¿Por qué? Porque previamente a la aprobación de la ley, las izquierdas y los separatismos han trabajado de manera sostenida y esforzada durante DÉCADAS para extender e imponer su versión de la historia. Estos grupos no han hallado respuesta, más allá de la de unos pocos “francotiradores”, lo que ha permitido que sus postulados se hayan extendido como una mancha de aceite por toda la sociedad española:
Para cuando la Ley de Memoria histórica se aprueba, la versión frentepopulista de la Guerra civil y el franquismo ya estaba consolidada y firmemente asentada en las conciencias de la población española, lo que permitió que el documento se aprobase sin más, y que la crítica fuese en la mayor parte de los casos estéril, porque no vino acompañada de otra versión historiográfica que se contrapusiese a la fijada en la Ley.
Los quejidos lastimosos de nuestros políticos de derechas se limitaron a señalar que se trataba de una vulneración de la libertad de conciencia y que presionaba la libre investigación histórica, pero no tuvieron el valor suficiente para decir que lo que la ley reflejaba en términos historiográficos era totalmente falso. El haber hecho aquello habría supuesto romper una lanza en favor del Franquismo, y por supuesto eso era algo por lo que no podían pasar.
El propio rey Juan Carlos I, designado directamente y por expreso deseo de Franco, firmó la ley. Zapatero consiguió que el monarca firmarse su propia deslegitimación histórica sin despeinarse.
¿Y todavía hay algunos de hablan del expresidente como de un estúpido?

Cita con la historia: El partido comunista en el Franquismo
Capítulo 1
Capítulo 2

10. Política exterior
Uno de los ámbitos menos estudiados de los gobiernos de Zapatero es el de la política exterior, que dio un giro de 180º a partir del advenimiento de nuestro Napoleón. Estos cambios, creo, pueden encuadrarse en los tres puntos siguientes:

10.1 Divorcio con Estados Unidos, matrimonio con la Unión europea
Una de las primeras medidas de Zapatero fue la salida de las tropas de Iraq, que
marcaba también el final de la alianza entre España y los Estados Unidos establecida con Aznar. De este modo, España salía del eje formado por Estados Unidos e Inglaterra, y pasaba a la situación actual, marcada por la sumisión absoluta al eje franco-alemán en el que se sustenta la Unión europea.

10. 2 Hispanoamérica
A día de hoy podemos ver a Zapatero funcionando como una especie de embajador de una Venezuela acosada desde todos los frentes. Estas actividades no suponen una ruptura con las políticas que desarrolló durante sus años de presidente, basadas en el ideario resumido en la Alianza de civilizaciones. Nos son bien conocidas las buenas relaciones que tuvo España en aquellos años con los diversos experimentos de “izquierda bolivariana” que existían en América latina y que hoy se hayan en declive.
Resulta significativo que hasta en América del sur fracase la izquierda, precisamente donde se encontraba su principal bastión de resistencia tras la caída soviética, lo que tal vez anuncie la llegada de unos nuevos tiempos.

10.3 La llegada de Barack Obama
Con la llegada de Barack Obama podemos decir que reaparece la vieja alianza
hispano-americana, constituida no ya en ese Eje político y militar que había sido con Bush, sino con un EEUU tratando de expandir la democracia, el liberalismo, los derechos humanos y el Progresismo por el mundo. Podemos afirmar que estos fueron los años dorados del Progresismo en el mundo, al contar con dos de sus principales paladines en pleno apogeo: Merkel y Obama. En abril de 2019 podemos decir que esta etapa toca ya a su fin, con Trump en Washington y con Merkel disfrutando de sus últimos meses en el poder.
Aquellas políticas trajeron no pocos desastres, al agitar el avispero del mundo islámico  tratando de implementar unas medidas que no eran ni aceptadas ni aceptables por la población a la que, teóricamente, se estaba tratando de favorecer.

11. El Europeísmo: El SI a la Constitución europea
Es curioso como los partidos y grupos que buscan el final de España utilizan hasta el más mínimo de los principios provincianos que les sirvan en sus objetivos,
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sosteniendo, entre otras muchas fábulas, la existencia de una despótica Castilla que habría oprimido a mil y una nacionalidades presentes en el solar hispano. Este pensamiento, centrado hasta en el más mínimo rasgo de carácter local, se combina de manera bastante sorprendente con la defensa de políticas globalistas basadas en la creación de grandes agregados, como por ejemplo ese bloque geopolítico al que llamamos Unión Europea
Así, el Partido socialista se ha erigido en muchas ocasiones como el paladín de las identidades provincianas de España, para, a su vez, proclamar a los cuatro vientos el tan manido y tan mal entendido Europeísmo, como la nueva promesa utópica de un paraíso terrenal que ha de sustituir a la ya superada propuesta por el marxismo.
Se vio en estos años iniciales del zapatarismo que España era ya, igual que hoy, el partido más Europeísta del continente. Utilizo esta palabra, Europeísmo, porque es la habitual en los medios de prensa, haciéndose otra vez gala de la perversión del lenguaje, pero creo que deberíamos utilizar otro apelativo más conveniente como es el de Unionista, ya que realmente no se está defendiendo a la Civilización europea sino a la Unión europea; o directamente Europaletos, idea que ya desarrollé en otro artículo y que creo define bien a los que se llenan la boca con la palabra Europa sin tener la menor idea de qué significa.
Volviendo a la era Zapatero, fue en estos años cuando en España se aprobó la Constitución europea con abrumadora mayoría, a pesar de la más que escasa participación. Gracias a Dios en Holanda y Francia aquella propuesta fue rechazada en el plebiscito, y la proclamación de esta nueva Carta magna fue frenada, al menos de manera momentánea, porque realmente las políticas que se intentaban llevar a cabo entonces han continuado, aunque ahora sin consultar al Pueblo.
Es este un hecho de la mayor importancia, ya que la Constitución ha sido el instrumento fundamental los últimos doscientos años a la hora de crear estados liberales: La constitución ha sido algo así como el alma de las estructuras políticas contemporáneas. Por ello precisamente la aprobación de una constitución europea habría sido el primer paso hacia un proyecto netamente antieuropeo: La construcción de un Estado supranacional que integrase a las viejas naciones. Habría sido el triunfo de Napoleón, no ya por la fuerza de las armas, sino a través de un pacto entre las principales élites de cada país.

12. Segunda legislatura: El auge del bipartidismo antes de su caída
En las elecciones que inauguraron la segunda legislatura del PSOE, éste quedó a 7 escaños de la mayoría absoluta y el PP, por su parte, obtuvo el mayor número de votos de un partido en la posición en la historia de la democracia. Aquello supuso, visto desde nuestra óptica, el punto más álgido alcanzado por el bipartidismo y que precedió a su caída: Primero, con la abrumadora victoria del PP tras los estragos de la crisis, y después, con la aparición de nuevos actores en la vida política, Ciudadanos y Podemos primero, y VOX después.

13. La crisis y El Plan E: El último clavo sobre el ataúd keynesiano
En el 2008, de la manera más sorpresiva, llegó la crisis. Ésta golpeó con especial dureza a España, al estar la riqueza de antaño sostenida sobre la inestable burbuja inmobiliaria. A la postre, la pésima gestión de aquel descalabro por parte del PSOE sería lo que sacó a Zapatero de la Moncloa. Quién sabe si, de no haber sido azotados por aquellas miserias, el expresidente podía haber emulado a Felipe González en cuanto a la duración de su Imperio, al no haber tenido lugar su Waterloo particular.
También es posible encontrar aquí conexiones con los posteriores gobiernos de derechas, ya que las medidas de subidas de impuestos y recortes que comenzó a aplicar el PSOE y que fueron durante criticadas por la oposición de aquel momento, continuaron y con mayor fuerza en las legislaturas siguientes.
Un punto que creo significativo dentro de toda esta historia es la solución que el gobierno socialista intentó ejecutar para solucionar la crisis: Imitando a Roosevelt en los años treinta con su New deal, Zapatero hizo lo propio con el Plan E. Aquello, lejos
de funcionar, devastó la Hacienda pública, que no gozaba precisamente de buena salud pero que después de aquello sería poco menos que un muerto viviente.
La idea era sencilla: Ejecutar un amplio programa de obras públicas a través de las cuales estimular la creación de empleo público, aumentando el dinero disponible entre la población para reactivar el consumo y con ello la economía. El resultado fue nefasto, porque ni eran necesarias las obras públicas en ese momento, ni los ayuntamientos, uno de los grandes culpables de la crisis, gestionaron bien la ingente cantidad de dinero llegada desde Madrid. El Estado liquidó unas reservas financieras enormes que buena falta habrían hecho en los años próximos, y además no sirvió de nada: Tales políticas “funcionaron” en los años 30 ante una crisis de carácter deflacionista, que en nada se parecía a la iniciada en 2008.
La crisis, unida a las políticas socialdemócratas fracasadas que se pusieron en práctica en no pocos países de Europa, han supuesto la muerte definitiva del Keynesianismo, ya malherido tras la Crisis del petróleo de 1973.
El Estado no es la piedra filosofal de la economía. Más bien al contrario.

14. El 15-M: El origen de Podemos
El desengaño provocado por la falsedad y la volatilidad de la riqueza que toda una generación consideraba segura, provocó una serie de manifestaciones y
concentraciones por todo el país. Aquel movimiento, llamado 15-M, acabó siendo encauzado por unos jóvenes profesores de universidad, buenos conocedores de las doctrinas de izquierda, tanto antiguas (Marxismo) como nuevas (Nueva izquierda del Mayo francés), y desde luego mejor formados, aunque fuese a partir de sistemas de pensamientos falsos, que la mayor parte de la clase política. Había nacido Podemos.
***
El PP, a pesar de su abrumadora victoria electoral, sufriría pronto un fortísimo descrédito tanto desde la izquierda como desde la derecha: Los que teóricamente habían sido los acérrimos enemigos del zapaterismo, no tocaron una sola ley de las heredadas. Las subidas de impuestos y recortes tan criticados cuando estaban en la oposición, continuaron. Las bajadas de pantalones ante los separatistas, se redoblaron. Y así, un largo etcétera que continúa a lo largo de todos los puntos tratados. El 30 de diciembre, el nuevo Gobierno de la nación presidido por Mariano Rajoy, condecoró a Zapatero con el collar de la Orden de Isabel la Católica y otorgó otra serie de condecoraciones a la totalidad de los ministros de su último gabinete. Buen exponente del agradecimiento al ya expresidente por el trabajo “bien hecho”.

Tal fue la pérdida de apoyo sufrida por el PP, que se vio obligado a implementar unas medidas propagandísticas que curiosamente también persisten hasta hoy: El voto del miedo. Podemos comenzó a aparecer en todas las televisiones, muchas de ellas de titularidad pública y que habían sido entregadas directamente a la Izquierda. Pablo Iglesias, desconocido hasta aquel momento, comenzó a ser un habitual de los debates televisivos, incluso cuando su partido no tenía representación (Curiosamente esos mismos medios son los que hoy no invitan a VOX por esa misma razón)
Los Populares, tras aquel acto de maquiavelismo, lanzaron un claro mensaje a la población: O me votáis o vendrán estos energúmenos. Y resulta que les funcionó, porque serían elegidos en las elecciones y se mantendrían en el poder hasta la moción de censura y la conformación del Frente Popular 2.0. que hemos sufrido estos últimos meses.
Pero si prestan ustedes atención, el voto del miedo continúa siendo el principal argumento electoral de los Populares, no ya aplicado a Podemos sino al PSOE de Sánchez: Concentren ustedes el voto de la derecha (Véase no voten a VOX) no vaya a ser que vuelva Pedro Sánchez. Si los españoles siguen dando bueno gato por liebre, lo veremos en unos meses.

EL IMPERIO TRAS NAPOLEÓN
Zapatero tuvo su propia batalla de Waterloo: La crisis económica. El adelanto electoral trajo lo que muchos esperaban: El regreso del PP al poder con una abrumadora mayoría absoluta, la mayor en la historia de la democracia. Pero, ¿Había sido Zapatero derrotado? No, de hecho, en ese momento nos encontrábamos en la antesala de su victoria más importante: Toda la política se volvió zapateril, situación que se ha mantenido hasta hoy día. Cuestiones que años antes de la llegada de Zapatero se consideraban negativas o tabú, se convirtieron en verdades inamovibles, asumidas por todos los partidos políticos, y a día de hoy continúan siendo innegociables.
El PP blindaría la herencia recibida, desde la sumisión total a Bruselas, pasando por la humillación ante separatistas y terroristas, hasta llegar a la ideología de género o la
Ley de Memoria histórica, aplicadas en muchos lugares con más fervor y devoción por los Populares que por los propios integrantes de la izquierda.
Pero no queda ahí la cosa porque la llamada quiebra del bipartidismo no supondría la quiebra de la herencia de Zapatero: Podemos surgió como el partido que pretendía encauzar la heterogénea protesta del 15-M pero, en realidad, no deja de ser una vuelta de tuerca más a las políticas ya planteadas por Zapatero.
Ciudadanos, que ha crecido al calor de su resistencia al separatismo catalán, no
supone tampoco una ruptura con aquel pasado, a pesar de sus planteamientos económicos más liberales y su lucha, más teórica que real, contra al secesionismo. Ante la bastedad, pocas veces reconocida, de las políticas de Zapatero, Ciudadanos ha optado por poner el acento sobre una parte concreta: El Europeísmo. Basta ver las declaraciones de Ciudadanos y de sus representantes sobre VOX, o el deseo de Rivera de que sus hijos vivan en Los Estados Unidos de Europa.
El actual PSOE, al que muchos achacan una radicalización a partir de Pedro Sánchez que buscaría restar apoyos a Podemos, no es mucho más revolucionario o radical que la organización presidida por Zapatero y Rubalcaba años atrás
Sobre el PP ya hemos dicho bastante, aunque tal vez merezca la pena recordar que la llegada de Casado y la promesa de una recuperación de cierto Conservadurismo no ha tenido la más mínima plasmación real
El llamado cordón sanitario aplicado a VOX al que todos los partidos, de hecho o derecho, se han sumado, no es más que la actual prueba manifiesta de que a pesar de la llamada ruptura del bipartidismo, no se ha producido la más mínima brecha entre Zapatero y los que le han sucedido en la vida política.
¿Saben ustedes que implica el qué todos los partidos políticos consideren una serie de principios, antes debatibles, ahora totalmente innegociables? Significa que las legislaturas de Zapatero no han sido unos simples gobiernos en las que unos políticos han tratado de llevar adelante una serie de medidas. No, lo que supone es que se ha producido un auténtico cambio de paradigma de proporciones enormes, y ésto se ha producido bajo nuestras narices y ni siquiera nos hemos enterado.
Y aun hoy muchos hablan de Zapatero como de un estúpido. Nada más lejos de la realidad: Nos encontramos ante el mayor estadista del siglo y como prueba de ello podemos observar el poderío de su Imperio, que continúa vigente. 







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