EL DESPRESTIGIO DEL PATRIOTISMO A TRAVÉS DEL OCIO


Cualquier ciudadano español que ponga un mínimo de atención al país en que está viviendo, se habrá dado cuenta de la enorme cantidad de campañas de desprestigio que se están desarrollando hacia todo lo relacionado con el Patriotismo español. Medios de comunicación, ‘’intelectualidad’’, políticas, sistema educativo, … Todo en esta España que nos ha tocado vivir tiene su ineludible dosis negrolegendaria, hasta en lo más intrascendente se pueden percibir estos tintes.
Este ataque continuo y sin cuartel a todo lo que tenga que ver con España, busca evitar
cualquier mínimo resquicio de resistencia popular ante las políticas orientadas hacia destrucción de la Nación que se están llevando a cabo desde las altas esferas políticas:
La eliminación de una nación, ya sea desintegrando el país en unos nuevos reinos de taifa autonómicos o disolviéndolo en la entidad supranacional europea, es una tarea ardua y complicada, y el conseguir que el Pueblo acepte y comulgue con el proceso es un paso imprescindible para tener éxito.
El objetivo básico consistiría en insertar el anti-patriotismo dentro de la llamada Cultura popular. En caso de lograrse, no habrá oposición a la disolución de España y, en consecuencia, tampoco ascenderán opciones políticas que traten de evitarlo, porque no habrá una ‘masa social patriota’ sobre la que apoyarse electoralmente.

Por todo lo ya explicado, parece lógico que exista un bombardeo continuo de propaganda antinacional llevada a cabo desde todos los frentes posibles, de tal modo,
que hasta entre aquellos que no siguen los programas de actualidad, los telediarios o los debates televisivos, el mensaje acabe calando
Hay quien dice que la negación de la política es también una opción política, y esto puede ser un ejemplo de ello: Individuos que han abandonado sus estudios y que no les interesa lo más mínimo la política y la actualidad (Es decir, que teóricamente deberían haber sido mínimamente adoctrinados), tienen en su cosmovisión ideas y principios que podemos denominar como negrolegendarios
¿Cómo es esto posible? Si las influencias recibidas por ese segmento de la población han sido mínimas, ¿Cómo han hecho suyos planteamientos anti-españoles?
La única respuesta posible es que esa gente ha sido influida por la Cultura popular mencionada antes.

Para demostrar lo dicho, profundizaremos hoy en una producción cultural muy concreta que nos servirá de perfecto ejemplo de lo planteado hasta ahora: La imagen
que se transmite del Patriotismo en general y de los patriotas en particular, en el cine y las series de televisión españolas. Lejos de ser un tema banal, me parece absolutamente trascendental, ya que una gran parte de la población se considera apolítica, y evitan de manera intencionada inmiscuirse en los temas de actualidad; sin embargo, ello no implica que esta parte de la ciudadanía no consuma programas de ocio en los que, como vamos a ver, se da una imagen nefasta de todo lo que rodea al Patriotismo.
Así, el puro ocio se convierte en una vía más para desmovilizar cualquier tipo de reacción nacional, ya que esta propaganda velada acaba influyendo en las personas incluso sin que estas se den cuenta, creando y propagando un Arquetipo del patriota, encarnado siempre en personajes completamente nefastos y despreciables. Por desgracia podemos decir que han tenido bastante éxito a la hora de difundir esa imagen. Comentemos algunos ejemplos evidentes para entender lo explicado hasta ahora:

La que se avecina
En esta serie, el Patriotismo y las formas tradicionales de vida aparecen representados en el matrimonio Recio: Antonio Recio y Berta Escobar. Se les presenta como un matrimonio católico, tradicional y, como no, con unas buenas dosis de caspa. En las primeras
temporadas de la serie, dejan sobradas muestras de psicopatía entre sus vecinos, lo que hace que sean odiados por todos.
Desde estos primeros capítulos se trata de establecer una clara contraposición entre los valores tradicionales cristianos que en teoría deberían regir sus vidas, y la absoluta falta de consideración y moral para con sus vecinos. En otras palabras, se busca presentarles como hipócritas que viven acorde a unos valores diferentes de los que pregonan.
Según van avanzando los capítulos, ambos cónyuges van experimentando una curiosa evolución:
Antonio Recio, va abandonando su posición inicial de marido católico, para convertirse en una suerte de obseso sexual que fantasea con prácticamente todas las vecinas del edificio. Nuevamente, una excusa para presentar la hipocresía del personaje.
Se obsesiona, además, con ser el presidente de la comunidad de vecinos. Cuando lo consigue, deja nuevas muestras de psicopatía gobernando de manera neurótica y autoritaria como si el edifico se tratase de una nación, dejando bastantes perlas ‘’patrioteras’’: Bandera de España, himno, foto con el Rey, … Se aprovecha también para poner al personaje a soltar unos cuantos tópicos bastante burdos, para que el público no dude en identificar al patriotismo con semejante neurótico.
Por si esto fuera poco, Antonio es un pequeño empresario que, por supuesto, contrata a un inmigrante ilegal para que trabaje en su pescadería: El empleado, que es asiduamente explotado por si quedaba alguna duda, es presentado como bastante más inteligente que su jefe, además de como uno de los pocos modelos morales de toda la serie: Siempre obra correctamente, aceptando los mangoneos del resto de personajes sin oposición.
En definitiva, el personaje de Antonio, que busca encarnar el Patriotismo,
se nos muestra como un neurótico anti-social dotado, además, de una falsa moral detrás de la que se esconden traumas e inseguridades que hacen de él un personaje odiado por todos los que le rodean. El arquetipo ya está establecido: Pervertido sexual, pequeño empresario explotador, falsa moral católica, intolerancia, paleto integral e inseguridades escondidas detrás de un comportamiento autoritario y cruel. 
Esta imagen representada por Antonio Recio en La que se avecina, se repetirá en no pocos personajes de series y películas españolas. Por ello podemos decir que es un arquetipo generalizado, y no un caso aislado.
Su mujer, Berta Recio, experimenta también su propia evolución a partir de las primeras temporadas. Este personaje es utilizado básicamente para mostrar la falsedad de la moral tradicional: El ser inicialmente una devota católica no
la impide tener también una serie de ataques de desenfreno sexual que la llevan a tener varias relaciones extramaritales, incluyendo con otras mujeres. 
Dichas infidelidades son utilizadas como excusa para presentar al Cristianismo como una fe de hipócritas en la que, con tan solo confesarse, quedan exentos de toda culpa por las acciones cometidas.
El matrimonio, de manera combinada, sirve para desprestigiar dos pilares tradicionales básicos: Por un lado, el Patriotismo y por otro la moral tradicional.
Por si esto fuera poco, su único hijo, Álvaro, al que han educado de manera férrea en los valores tradicionales y cristianos, resulta ser gay. ¿Acaso podía ser de otro modo?
A partir de la sexualidad del muchacho, se presentan dos escenas tragicómicas basadas en la misma idea: Álvaro presentando a su novio a su familia. La primera vez es un negro al que su padre ofende con comentarios racistas. La segunda, es un moro musulmán al que nuevamente ofenden, pero Antonio recula al enterarse de que es árabe y de que su familia pertenece a las élites saudíes que poseen petróleo. Otra excusa más para poner de manifiesto la hipocresía de Antonio, que el público debe extrapolar a todo patriota.
La cosa no queda aquí ya que, forzando aún más la situación, resulta que Álvaro al final es transexual y se convierte en Alba, otra situación perfecta para meter
propaganda por un tubo en una serie de entretenimiento, y mostrar a su padre como un psicópata sin sentimientos, incapaz de comprender a su hijo (¿O hija?)
Llevando toda este esperpento al extremo, en los últimos capítulos Berta se marcha a África como misionera y cuando regresa, lo hace con un negro que ahora es su pareja: Más propaganda encubierta en tanto que el susodicho es una mole de 2 metros muy musculado que por supuesto contrasta con el pobre y lamentable Antonio, que queda humillado y ultrajado en su propio hogar.
En La que se avecina hay abundantísimos ‘’guiños’’ anti-nacionales de los que alguien interesado por estos temas se da cuenta, pero que pasan desapercibidos para el gran público. Los ejemplos son prácticamente infinitos, siendo especialmente evidentes en la vida del matrimonio que acabamos de describir: Cada uno de los integrantes de este esperpéntico núcleo familiar, padre, madre e hijo, son utilizados de manera continua como excusa para introducir situaciones que permitan meter una buena dosis de doctrina progre, ya sea contra el patriotismo, contra la moral tradicional o en favor de las doctrinas LGBT.

Aída
En esta serie se repite la misma estructura que en La que se avecina: El personaje de Antonio Recio estaría encarnado ahora en Mauricio Colmenero. Nuevamente se trata
de un pequeño empresario, explotador de inmigrantes ilegales en su negocio y afectado por bastantes actitudes anti-sociales. Además, deja unas cuentas nuevas perlas que muestran al público que el personaje es un nostálgico del Franquismo. (¡Vivan los tópicos!)
También queda claro siguiendo un poco la serie que el personaje es un saco de inseguridades y traumas ocultos que salen a la luz con bastante asiduidad, a pesar de que trate de ocultarlos con soberbia y gomina.
Para completar la ecuación aparece otro personaje, Chema, que, como no, es un izquierdista declarado y cuyo hijo es homosexual. Es el gran referente moral de la serie, siempre tratando de hacer justicia y de que se haga lo correcto, apoyando en todo momento iniciativas altruistas y solidarias aun cuando ello le lleva a enfrentarse al resto del barrio.
No faltan tampoco las ocasiones en las que Chema demuestra una gran superioridad cultural y formativa sobre Mauricio, que es representado como un simple paleto dotado.
Una parte importante de la serie gira en torno a los encontronazos que naturalmente se originan entre Mauricio y Chema, lo que sirve para mostrar los sistemas morales y culturales antagónicos de uno y otro: Chema representa el idealismo, la promoción de la cultural, la justicia y la defensa de loables iniciativas; Mauricio, por su parte, representa el patriotismo casposo, el paletismo y los comportamientos anti-sociales. 
Los paralelismos entre los personajes de Mauricio Colmenero y de Antonio Recio son más que evidentes.

Torrente
En esta película dirigida y protagonizada por Santiago Segura es donde con mayor crudeza se representa el arquetipo patriota ya explicado: Torrente es un personaje francamente lamentable, pensado para asquear al público. De hecho, lo despreciable del protagonista es la principal seña de identidad de las películas.
Torrente no es más que un policía frustrado que se convierte en investigador privado y que se mueve por los bajos fondos de la sociedad española. Toxicómano, alcohólico, putero y sin el más mínimo resquicio de moral o ética, aparece como la viva imagen del anti-héroe.
Además de improperios, cerdadas y sinvergüencerías varias, el personaje deja alguna cita que sirve para mostrar al público que es el típico facha de libro: Se busca reunir en un solo personaje todas las características que hacen de uno un ser despreciable y, como no, debe incluirse un patriotismo castizo para completar la ecuación.
El que Torrente no sea una película para todos los públicos es lo que hace que la cosmovisión negativa en torno al nacionalismo patrio y el arquetipo del patriota despreciable sea representado con mayor crudeza y de forma más evidente en este trabajo.

Películas históricas: Leyenda negra a través de las pantallas
La batalla intelectual por la Historia es una de las claves a tener en cuenta dentro de la Cultura. Como dice Orwell, El que controla el pasado, controla el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.
El imponer una versión u otra de la historia, es imprescindible para llevar adelante un proyecto político, ya que puedes eliminar la base doctrinal de tus rivales políticos desprestigiando sus orígenes, y justificar tu propia evolución por muchos fallos y excesos que hubiese habido en ella. Exactamente esto es lo que ocurre en España: La Historia, desde los departamentos universitarios hasta las versiones que están más extendidas entre la población, parte desde los planteamientos de la Izquierda, que tiene como base explicativa la Leyenda negra, y consideran a la propia nación española un ‘’error histórico’’.
Evidentemente esta concepción cultural dominante, se refleja en el cine: Las películas históricas en España, dibujan unos hechos con las tintas más negras posibles,
transmitiendo una sensación de ruina y pesimismo independientemente de la época en la que estén ambientadas. Este principio se observa sobre todo en los filmes que se centran en la Guerra civil o el Franquismo, pero es extrapolable también a películas ambientadas en los momentos en los que se estaba constituyendo el imperio ultramarino, es decir, la época más gloriosa de España.
Que se me entienda correctamente: No estoy defendido que nuestro actual cine sea sustituido por otro de corte patriotero, sin crítica histórica ni profundidad. Lo que defiendo es un cine de calidad, ajustado a la historia REAL y que sirva para difundir un patriotismo SANO. Sin querer caer en los tópicos del cine americano, mi modelo de película patriótica sería, por poner dos ejemplos relacionados, Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima.
Ambas películas, que recomiendo desde aquí, reflejan una historia veraz y realista, sin caer en excesos ni tópicos ya muy manidos.
Es bastante triste comprobar como la Historia de España, que podría ser un filón prácticamente infinito de material cinematográfico, en el mejor de los casos está desaprovechado, cuando no se utilizada directamente para difundir falsedad y calumnias históricas. ¿Quién no desearía ver las batallas de la Reconquista, Lepanto o los primeros viajes ultramarinos alrededor del Globo llevados al cine?

Llegados a este punto puede que muchos me consideren un exagerado: Tan solo son películas y series, y no hay porque ir más allá. Yo personalmente no lo veo así: Toda época crea su cultura, y que en nuestras series y películas se presente a los patriotas españoles con semejantes galas, no es ninguna casualidad. Son un fiel reflejo de la imagen que se tiene, o mejor dicho de la imagen interesada que se quiere transmitir desde los medios de masas, del Patriotismo y de los patriotas.
Se pueden encontrar bastantes contrastes tanto si buscamos ejemplos en el pasado como en otros países de nuestro entorno: El patriota tradicionalmente es el héroe. No ya en películas que reflejan hechos históricos clave de una determinada nación (Braveheart, por ejemplo), sino también en filmes ambientados en la actualidad, donde el protagonista se enfrenta a oscuras fuerzas que atacan a su país. El ejemplo más claro sería nuevamente el estadounidense, caso que puede presentarse como el contrario al español: En casi todas las películas hay un guiño hacia el Patriotismo, mientras que en nuestro cine, por el contrario, siempre aparece alguna referencia que nos indican ‘’lo malo’’ del nacionalismo patrio.
Toda época crea su cultura, y la nuestra, caracterizada por el hostigamiento al Patriotismo, no es una excepción. El resultado es la situación que todos conocemos: Un cine español que tan solo se sostiene a golpe de subvención y que es consumido cada vez por menos gente. Desde el odio, el resentimiento y las concepciones negrolegendarias, es imposible crear una cultura elevada y mucho menos atraer al gran público.
Desde la gran y la pequeña pantalla se están difundiendo, unas veces de manera velada y otras más evidente, una serie de arquetipos patriotas que, lejos de crear personajes inocentes destinados al puro ocio, están asentado sobre la población unas concepciones negativas entorno a todo lo relacionado con el Patriotismo. En la España de nuestros días el asedio cultural e intelectual a todo lo que rodea al término Nación es constante, y hasta la producción cultural más ínfima e intrascendente pierde su aparente inocencia ante el ojo atento.


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Comentarios

  1. Excelente análisis de cómo se utiliza el ocio cotidiano para transmitirnos una ideología, en este caso de ridiculización de todo lo que tenga que ver con el patriotismo español.

    No obstante, me atrevo a señalar que algunos patriotas aislados sí coinciden con esos arquetipos e incluso los revindican. He conocido a más de uno que repetía frasecillas de Mauricio Colmenero y de Torrente. No sé por qué ocurre: puede que en el origen de la crítica izquierdista haya una pequeña semilla de verdad o puede que simplemente estos patriotas, en su infinita estupidez, no capten que se están riendo de ellos y asuman sin darse cuenta el lenguaje del enemigo.

    Hay que reeducar a muchos patriotas que siguen las coordenadas del enemigo no sólo en este aspecto concreto. En lo que he visto hasta ahora, este blog realiza una buena labor en ese sentido.

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    1. Buenos días,
      como en todo movimiento político, siempre va a ver gente más inteligente y menos: El ''patriota paleto'' existe y negarlo sería negar la evidencia. Pero con estos arquetipos lo que se nos está intentando transmitir es que TODOS los patriotas son unos analfabetos integrales y, además, crueles. Mientras, todos los 'progres' son seres de luz que siempre hacen el bien y además están formadísimos intelectualmente (Veáse Chema en Aída)
      Creo, además, que también influye que, al ser la cultura dominante anti-patriótica, algunos patriotas acaban cayendo también en esos arquetipos, representando tan lamentable papel. Es decir, haciendo el juego a la izquierda.
      Por ello, creo que hay que empezar a trabajar en el desarrollo de una élite intelectual patriota que consiga crear una cultura paralela a la oficial y que sea difundida por redes sociales e Internet (Vías, por ahora, libres) para ir mejorando este panorama nefasto. Con más o menos acierto, es a lo que pretendo contribuir con esta página.
      Un saludo y gracias por comentar.

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  2. De acuerdo con las matizaciones que haces. Un consejo. Vi que publicitaste esta entrada en el foro Burbuja, pero publicaste el mensaje en el subforo 'Conspiraciones'. Ese subforo 'Conspiraciones' es como especie de recinto aislado donde se mete a los locos. Apenas lo visitan cuatro tarados. Utiliza mejor el subforo principal o algún otro subforo que tenga mucho movimiento (por ejemplo, 'Temas calientes'). Verás cómo recibes muchas más visitas si lo publicas en esos otros subforos.

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    1. De acuerdo, ¡Muchas gracias por el consejo!
      Lo cierto es que entro bastante poco al foro, aunque me llegan bastantes visitas, y no tenía muy claro donde subir el artículo. Lo tendré en cuenta de aquí en adelante.
      Un saludo

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  3. Hola, escribo desde México. Aquí tenemos una forma igual de planear nuestros programas televisivos, pero hacemos algo mucho peor: cualquier persona que destaca por un comportamiento patriota, humanitario, justo, inmediatamente le buscamos y le sacamos sus trapos sucios al sol. Así fue como "se supo" que un rescatista del terremoto de 1985 apodado "La Pulga" que se distinguió por su valentía y honradez, era, en realidad, un narcotraficante. Y claro, está bien que en este mundo se premie lo ojete y se castigue la probidad, pero aceptar que sólo un narcotraficante puede ser valiente y honrado, ¡esas ya son palabras mayores! Estamos en un país que tiene por "padre de la patria" a un pusilánime, que a la hora de llegar a Tres Marías, simplemente se rajó. No he podido perdonarle eso, como tampoco se lo perdonó la gente que estuvo bajo su mando.

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    1. https://noticieros.televisa.com/mexico-df/pulga-rescatistas-85/ Y el "Padre de la Patria" es el cura Miguel Hidalgo y Costilla, que encabezó el levantamiento independentista en septiembre de 1810.

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    2. Veo, por tanto, que es un fenómeno global.
      Desconocía la situación más allá del Atlántico, muchas gracias por comentar.
      Saludos

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