EL OCCIDENTE POSMODERNO Y 1984 (G. ORWELL)


Recuerdo bien como cuando tenía unos 16 años mi profesor de historia del instituto nos puso como tarea leer y comentar la obra de George Orwell 1984Desde un primer momento, aquel libro me impactó: Acostumbrado a la literatura juvenil, era muy diferente a todo lo que había leído hasta entonces. Por primera vez una obra escrita consiguió transmitirme emociones, aunque fuesen negativas.
Al terminarlo, inmediatamente me vino a la mente lo afortunado que era al no tener que vivir en un mundo como el que aparecía descrito en aquellas páginas. ¡Qué suerte teníamos, yo y todos, de no ser Winston Smith y de no tener que recorrer las calles del Londres distópico descrito por Orwell!

Desde entonces he vuelto a aquellas páginas numerosas veces, hallando en cada revisión nuevos pasajes que son perfectamente identificables con principios, acontecimientos y situaciones cotidianas de nuestro tiempo. Esa sensación de alivio que tuve la primera vez que terminé la novela ha ido dejando paso a la preocupación ante los numerosos paralelismos que encuentro entre la obra y nuestra época.
¿Tiene el libro algo de profético? ¿Fue capaz Orwell de predecir la Posmodernidad?
Para responder a estas preguntas me dispongo a recorrer nuevamente las páginas de 1984, esta vez lápiz en mano, para recoger todos los principios que caracterizan el futuro distópico imaginado por Orwell, comparándolos con situaciones del mundo actual dentro de las sociedades occidentales.
No es mi deseo que estas líneas se conviertan en un mero análisis de este clásico de la literatura, sino más bien en una advertencia del rumbo que están tomando nuestros gobiernos, así como de la absoluta corrupción que impregna gran parte de las bases de nuestro sistema cultural actual.
El artículo quedará estructurará siguiendo el índice aportado a continuación:
1.Resortes del poder y control de masas: Instrumentos externos y principios internos
    1.1 Mecanismos de control tangibles, técnicos y externos al individuo
    1.2 Mecanismos de control de tipo intangible, culturales e internos al individuo
2.Tipos de persona presentes en la obra y el individuo posmoderno
3.Sensaciones individuales del personaje y enfermedades sociales
4.Filosofía del Partido, principios del INGSOC y Posmodernidad
5. Resistencia y reflexiones finales

En cada uno de los puntos citados, se realizará la comparativa entre lo narrado en la obra, y situaciones actuales y principios filosóficos de nuestro tiempo.
Se sobreentiende que el lector ha leído o conoce el texto. Es imprescindible para entender el artículo. En caso negativo te dejo por aquí enlaces a una versión en PDF y a la película, si bien le recomiendo el libro ya que como suele ocurrir recoge bastantes más matices.
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1. Resortes del poder y control de las masas
Año 1984. Londres, ciudad perteneciente a un enorme bloque geopolítico conocido como Oceanía. El Partido, tras una revolución, se ha fundido con el Estado,
conformando un único cuerpo, y controlando todos los resortes de la vida, tanto pública como privada. Estas son las bases del mundo habitado por el protagonista de la obra, Winston Smith, un funcionario al servicio del aparato del poder de este gobierno total.
Para lograr este poder absoluto, el Partido cuenta con una serie de herramientas que se lo permiten. Poniendo especial atención en la lectura, lo cierto es que muchas pueden llegar a resultarnos bastante familiares.
Dentro de los mecanismos de control, podemos hacer una distinción entre los de tipo tangibles, técnicos y externos al individuo, y los de tipo intangible, culturales e internos al individuo. Analicemos individualmente cada uno de estos subgrupos.

1.1 Mecanismos de control tangibles, técnicos y externos al individuo
Dentro de este subgrupo debemos destacar el uso de la tecnología para controlar a la población. Orwell nos habla en la novela de las telepantallas, televisiones con capacidad para transmitir imágenes y sonidos, pero también para captarlos.
Su presencia es continua a lo largo de la obra y es uno de los principales elementos que transmiten la sensación de una persecución y vigilancia ininterrumpidas. Todo miembro del Partido cuenta con una telepantalla en su casa y en su lugar de trabajo, y están presentes también en los lugares públicos y de ocio. Bares, teatros, monumentos, calles, … Continuamente registrando conversaciones, miradas, incluso el ritmo cardiaco
Esta red de control está al servicio de una institución policial conocida como la Policía del Pensamiento, encargada de detectar disidentes políticos.
Superando la ficción literaria, lo cierto es que en nuestros días existen ya televisores capaces de hacer ésto. De hecho, lo hacen con el permiso de los usuarios. 
El uso de la tecnología para el control de la población es ya una realidad, y va mucho más allá de simples “televisiones inteligentes”. Pensemos simplemente en toda la
información que pueden manejar de uno estudiando el historial de búsquedas en Internet o simplemente revisando nuestras redes sociales.
No existen en nuestro mundo telepantallas al uso tal como aparecen descritas en la novela, pero desde luego existe una tecnología, y se usa, capaz de lograr un control similar sobre todos nosotros. Y lo aceptamos sin oposición.
Dentro de la novela también se hace especial hincapié en la importancia de los medios de comunicación de masas, desarrollados a lo largo de los siglos XIX y XX, para el control de la población. Prensa, radio, televisión, cine, … El nacimiento de la opinión pública va unido indivisiblemente a los intentos de manejarla y orientarla.
Estos medios, combinados con las tecnologías anteriormente citadas permiten un considerable grado de control sobre los estímulos y las informaciones que llegan a la población.
>>El invento de la imprenta facilitó mucho el manejo de la opinión pública, y el cine y la radio contribuyeron en gran escala a acentuar este proceso. Con el desarrollo de la televisión y el adelanto técnico que hizo posible recibir y transmitir imágenes simultáneamente en el mismo aparato, terminó la vida privada<< (Página 263)
Curiosamente, nuestra sociedad no se ve afectada normalmente por ‘’faltas de información’’ sino que la estrategia es otra: Se ‘’atiborra’’ de datos, informaciones y noticias a la ciudadanía con el objetivo de que no se distingan las cuestiones realmente importantes. Así, eventos que en otra época habrían incendiado las calles pasan ahora sin la menor trascendencia y se olvidan a las pocas semanas ante la marabunta de nuevos datos recibidos.
Dejo dos ejemplos que, pasadas unas semanas han quedado ya en el olvido:

El Estado en la novela, como ya hemos dicho, se vale de mil y un resortes para lograr el control total de la población. Por tanto, es imprescindible detenerse en algunos de sus ministerios. En la obra se citan cuatro: El ministerio del amor, de la verdad, de la abundancia y de la paz.
Nosotros nos centraremos en dos concretos por ser los más parecidos a organismos actuales: El Ministerio de la verdad y el Ministerio del amor.
El Ministerio de la verdad está encargado de la mentira profesionalizada: Los burócratas que lo componen se dedican a revisar y a ‘’corregir’’ toda estadística, dato, hecho histórico, … tratando de demostrar, a posteriori, que el Partido no se equivoca nunca en sus predicciones.
>>El pasado, pensó Winston, no sólo había sido alterado, sino que estaba siendo destruido.<<(Página 90)
En España, y en Europa en gran medida, nos encontramos sumidos también en un proceso de falsificación histórica continuo y profesionalizado. Lo cierto es que esta tarea no se realiza de manera sutil, sino con el mayor de los descaros: Desde el poder, se nos impone una versión concreta de la Historia por Ley.
¿Imaginan ustedes a los Estados y al poder político indicando que teorías científicas son correctas y cuáles no? La aparición, reemplazo y caída de dogmas científicos, incluyendo los de la ciencia histórica claro está, es y debe ser tarea de los científicos expertos en cada disciplina, y no debe ser bajo ningún concepto competencia de ningún Estado.
En nuestro país, sin embargo, contamos con la Ley de Memoria Histórica: Imposición a golpe de Ley de una determinada versión de la historia de España, con posibles sanciones para los que no comulguen con ella y con autoridad para intervenir en el ámbito PRIVADO de los ciudadanos.
>>Nosotros, el Partido, controlamos todos los documentos y controlamos las memorias. De manera que controlamos el Pasado.<< (Página 305)

Por su parte, el Ministerio del amor se encargaba, paradójicamente, de las torturas a los disidentes políticos, las confesiones forzosas y los encarcelamientos. No puedo evitar trazar paralelismos entre este ministerio y la “cultura progre” (Si es que hay algo digno de tal nombre).
Por fuera, el Progresismo es todo arcoíris, fiesta, liberación sexual, eliminación de
ataduras socioculturales, disolución de criterios  morales limitantes, aparente felicidad continua ... pero, si alguien osa oponerse al dogma, no existe el más mínimo reparo en utilizar todos los resortes disponibles para, como poco, condenar al implicado a la muerte civil. 
Existe la misma contradicción entre un Ministerio del amor dedicado a la tortura profesionalizada, que entre una sociedad que se sustenta sobre el más puro libertinaje y la libertad total del individuo, a no ser que disientas, en cuyo caso toda acción contra ti quedará justificada.
>>Nada era ilegal, ya que no existían leyes<< (Página 70)
Nuestra sociedad y su cultura parten prioritariamente de Mayo del 68. Uno de los
lemas principales manejados por aquel entonces era Prohibido prohibir y, sin embargo, avanzamos hacia unos niveles de control, vigilancia y presión político-social sin precedentes.
 Así lo comentó, por ejemplo, Iker Jiménez en uno de sus programas donde se lamentaba del ocultamiento de crímenes cometidos por inmigrantes: >>Estamos en un momento en el que es mejor callarse y no decir nada, no vaya yo a quedar mal. ¿Qué será mañana lo correcto? Ya nos dirán.<<
Cualquiera que se mueva por redes sociales habrá sido testigo de hechos de este tipo: El que disienta será etiquetado como facha o fascista y, de facto, contra ese individuo todo vale. La condena al ostracismo o algo más.
>>El crimental no implica la muerte, el crimental es la muerte misma<< (Página 92) *Posteriormente profundizaremos en el concepto de Crimental (Crimen-mental).

Detrás de los arcoíris, el infantilismo, los pétalos y las luces de neón, coraza exterior de la Posmodernidad, se esconde una buena dosis de odio, preparada para lanzarse contra el que se atreva a abrir la boca y a rebatir el dogma.
Junto con los ministerios se encuentran también, lógicamente, las fuerzas del orden
La ya citada policía del pensamiento, encargada de localizar y perseguir la disidencia política. Ni que decir tiene que existen en nuestro tiempo organismos similares, sustentados, por ejemplo sobre la Ley de Memoria Histórica. A cualquier de nosotros se le puede condenar a día de hoy por Crimen de odio. ¡Como si pudiesen legislarse los sentimientos humanos!
Tras todo lo dicho, podemos decir que el Estado, tanto el de la novela como el nuestro, está dotado de unos resortes tanto tecnológicos como institucionales que son capaces de ejercer una presión y una vigilancia considerables sobre los individuos. 
Pero, lejos de acabar aquí la cosa, también debo señalar que, exactamente igual que en en 1984, el poder no solo se vale de tecnología, medios de comunicación, ministerios y fuerzas policiales, sino que también buena parte de la ciudadanía funciona como auténticos cuerpos de voluntarios dispuestos a invertir su tiempo en señalar, sobre todo en redes sociales, a las personas que no están de acuerdo con todo lo que rodea al pensamiento progre, para dejarlas marcadas socialmente como fachas o fascistas. Otro paralelismo entre el relato de Orwell y la realidad es que esos cuerpos de voluntarios estaban compuestos especialmente por jóvenes de ambos sexos. Más tarde profundizaremos en esta idea.
Este último punto es muy importante ya que nos indica que no se trata únicamente de un poder ajeno a la población que valiéndose de una serie de mecanismos mantiene controlado el poder, sino que mucha gente ha hecho suya esas labores de censura y la practica voluntariamente. La sumisión se ha convertido en algo cultural, y por ende, inherente a muchos sujetos, tal como veremos en el siguiente punto.

Cuadro comparativo: Mecanismos de control tangibles, técnicos y externos al individuo
1984
Actualidad
Tecnología: Telepantallas, micrófonos,...
·        Televisiones inteligentes
·        Robo de datos en redes sociales
·        Control a través de Internet
Control a través de los medios de masas: Televisión, prensa, radio, cine,…
Control a través de los medios de masas: Televisión, prensa, radio, cine,…
Ministerio de la verdad
Ley de la Memoria Histórica
Ministerio del amor y policía del pensamiento
Fuerzas policiales persiguiendo por “delitos de odio”
Voluntarios: Batallón anti-sexo, Liga Juvenil, Liga de los Espías,…
Voluntarios (Muchos les llaman justicieros sociales): Grupos feministas, ‘aliados feministas’, asociaciones posmodernas de todo tipo, …



1.2 Mecanismos de control de tipo intangible, culturales e internos al individuo
El Partido no se contenta con el control externo ni con la obediencia a sus preceptos. Debe haber una adhesión total, una admiración a la Organización y al Gran Hermano auténtica y real por parte de cada individuo. Se debe amar al Gran Hermano.
>>No nos contentamos con una obediencia negativa, ni siquiera con la sumisión más abyecta. Cuando por fin te rindas a nosotros, tendrá que impulsarte a ello tu libre voluntad.<< (Página 311)
>>La consigna de todos los despotismos era: No harás esto o lo otro. La voz de mando de los totalitarismos era: Harás esto o aquello. Nuestra orden es: Eres.<<
(Página 312)
Este mismo fenómeno se reproduce fielmente en nuestra época: Existe una auténtica cultura de la adoración, no ya a una fuerza política ni a un partido concreto,
sino a un dogma socio-cultural que en estas líneas estamos definiendo como cultura posmoderna o Posmodernismo
Este dogma va más allá de la lucha política porque todos los partidos que están en las Cámaras de representación españolas están adheridos a dicha cultura, independiente de sus diferentes políticas.
>>Sus gobernantes no se hallan ligados por lazos de sangre, sino por la adherencia a una doctrina común<< (Página 266)
No basta con que el individuo obedezca. El individuo debe aceptar el dogma, si, pero siguiendo su propia voluntad. Se debe “entrar” en el individuo.
Para ello, es necesario transmitir y propagar la ideología, en nuestro caso el Progresismo, no ya a través de leyes que la impongan, sino a través de una cultura aprehendida desde el mismo nacimiento que permita la adhesión de manera libre, sincera y voluntaria, sin necesidad de imponerse (Aunque claro, debe imponerse a los que no comulguen voluntariamente con ella)
Esta es la clave que explica gran parte de los programas de adoctrinamiento en las aulas que se están implantando en los últimos años en España y también la deriva de los medios de masas que anteriormente hemos citado.

Combinando instrumentos externos e internos se han ido configurando, año tras año, nuestras sociedades posmodernas y progresistas. En gran medida, y tal como veremos posteriormente, esta tarea ha hecho que numerosos impulsos naturales, sentimientos innatos y principios consustanciales al propio ser humano, se hayan visto limitados o directamente cercenados. Esto, como no podía ser de otro modo, tanto en la novela como en la realidad, ha generado toda una serie de frustraciones en la población cuyo mayor exponente son las llamadas enfermedades sociales: Depresiones, alcoholismo, consumo de barbitúricos, tasas de suicidio, …
Podemos definir las enfermedades sociales como los trastornos psíquicos, sociales e incluso físicos que nos indicarían que una determinada sociedad se encuentra en un estado ‘’depresivo’’.
A mayor número de enfermos sociales, mayor será el grado de depresión colectiva que afecta a una sociedad. Curiosamente, no es la situación económica la que determina por entero la "salud social" a pesar de tener su influencia. Las causas profundas deben buscarse en cuestiones de tipo cultural e incluso espiritual. Lo cierto es que las sociedades occidentales se encuentran azotadas por muchos de estos trastornos, los cuales eran inexistentes hace unas cuantas generaciones o cuyos índices eran ridículos en comparación con los actuales.
Los principales indicadores a los que deberíamos atender son los siguientes: Tasas de depresión, consumo de antidepresivos,
alcoholismo, drogadicción, trastornos sociales (Incapacidad para relacionarse con otras personas), fracaso escolar, violencias, violencia juvenil, población reclusa, divorcios, abortos, suicidios, …
Paradójicamente una sociedad puede encontrarse en una buena situación económica y verse afectada por problemas de este tipo, lo que nos indica que debemos buscar las causas en factores de tipo cultural y no tanto en lo económico.
Ni que decir tiene que Occidente se encuentra a día de hoy azotado por problemas de este tipo como nunca antes en su historia milenaria. Teorizo que muy posiblemente esto se deba a la consolidación de la cultura posmoderna, con la consiguiente eliminación o limitación de impulsos e instituciones naturales inseparables del género humano, tal como comentaba antes: La construcción de sociedades desnaturalizadas tiene sus consecuencias.

Toda esa frustración y total desencanto que tanto abundan en nuestras comunidades, precisan de válvulas de escape que permitan al individuo liberarse de esas tensiones para, posteriormente, continuar aceptando la situación que las ha provocado.
Para lograr esto, en la novela se nos habla concretamente de los Dos minutos del odio y, una extensión de éstos, la Semana del odio. Son, básicamente, una serie de periodos, diarios y anuales respectivamente, en los cuales se produce un desahogo colectivo orientado y proyectado hacia los enemigos interiores y exteriores del Partido.
>>Lo horrible de los Dos minutos del Odio no era que cada uno tuviera que desempeñar allí su papel, sino, al contrario, que era absolutamente imposible evitar la participación porque era uno arrastrado irremisiblemente. A los treinta segundos no hacía falta fingir<< (Página 78)
Como ejemplo actual de fenómenos similares en nuestro tiempo, dejaré las siguientes imágenes para que comparen ustedes mismos. El primero de los vídeos son imágenes de la propia película 1984 en la que se muestran los Dos minutos del odio. Los siguientes son mujeres pertenecientes a grupos feministas.

Dos minutos del Odio (Película 1984)

Mujer gritando ante la elección de D. Trump

Además de estos eventos colectivos, también se suministraba desde el poder otros estímulos capaces de rebajar las tensiones sociales.
>>Había toda una cadena de secciones separadas que se ocupaban de la literatura, la música, el teatro y, en general, de todos los entretenimientos para los proletarios. (…) Había incluso una sección conocida en neolengua como Pornosec, encargada de producir pornografía de clase ínfima…<< (Página 108)
Salvando las distancias, no puedo evitar el establecer una comparativa entre la
pornografía creada y distribuida secretamente “desde arriba” en la novela, y la brutal hipersexualización que sufre nuestra sociedad. Empiezo a creer que, en nuestra época, se busca fomentar las relaciones sexuales (Sin implicaciones amorosas, claro está) para que el sexo funcione también como una vía de escape a las tremendas frustraciones del ciudadano medio posmoderno
>>Tácitamente, el Partido se inclinaba a estimular la prostitución como salida de los instintos que no podían suprimirse.<< (Página 130)
Jamás una sociedad en la Historia ha estado expuesta a semejante cantidad de estímulos sexuales como la nuestra, llegando a incluso a acortarse los periodos de niñez.
Al margen de ésto, Orwell nos narra otro tipo de técnicas de desahogo bastante más simples como pueden ser el fútbol o la lotería.
Cosas sencillas que, sin embargo, a más de uno le impiden observar la base y estructura reales de los problemas. 
¿A nadie le recuerda a nuestra propia época?
Tras todo lo dicho, podemos afirmar que la puesta en práctica de manera combinada de aparatos de control externo y procedimientos de adoctrinamiento internos permitían, tal como ocurre en nuestra sociedad, la absoluta dominación del Partido sobre los ciudadanos de Oceanía. Conviene resaltar nuevamente que no se trata, en la mayoría de los casos, de una obediencia impuesta, sino de libre adhesión a los principios posmodernos como resultado de un adoctrinamiento impartido desde las mismas aulas y desde todos los medios de comunicación de masas. Ambos principios se entenderán mejor una vez hayamos analizado y comparado la filosofía del INGSOC (Sistema político en la que se basa el Partido en la novela) con la base filosófica de la Posmodernidad.
Cuadro comparativo: Tipo intangible, culturales e internos al individuo
No se trata únicamente de obedecer, se debe aprender la Cultura progresista y posmoderna: Medios de masas y adoctrinamiento continuo.
Adhesión voluntaria
Se genera así, una sociedad desnaturalizada, repleta de frustraciones e insatisfacción que deviene en las llamadas enfermedades sociales, principales indicadores de que algo ‘’no se está haciendo bien’’.
Esta sociedad, posee unas válvulas de escape para eliminar estas frustraciones. Veamos la comparativa
1984
Actualidad
Dos minutos del Odio y Semana del odio: Proyección de la rabia hacia chivos expiatorios tanto interiores (Disidentes políticos) como exteriores (Enemigo exterior)
Proyección continua también en una doble dirección: Hacia los que no comulgamos con la cultura progre y hacia países que han decidido no continuar siguiendo los preceptos de ésta.
Distribución de pornografía (Pornosec) y promoción de la prostitución de manera encubierta, a pesar de estar ‘’condenada’’ por el Partido
Hipersexualización de la sociedad
Entretenimiento barato: Loterías, fútbol, …
Entretenimiento barato y evasión de la realidad a través de mundos digitales

>>Por primera vez en la Historia existía la posibilidad de forzar no sólo a la completa obediencia a la voluntad del Estado, sino a una completa uniformidad de opinión<< (Página 263)



2. Tipos de persona presentes en la obra y el individuo posmoderno
En este segundo apartado conviene detenerse en algunos de los personajes con los que Winston Smith, el protagonista, se cruza a lo largo de la obra. Curiosamente Orwell presenta unos cuantos individuos que abunda en nuestras sociedades actuales y que, además, podemos afirmar que son la base antropológica sobre la que se sustenta la Posmodernidad.

Mujeres
>>A Winston le molestaban casi todas las mujeres (…) y sobre todo las jóvenes, las más fanáticas del Partido, las que se tragaban todos los eslóganes de propaganda y abundan entre ellas las espías aficionadas<< (Página 74)
Estas líneas, aunque pueden parecer arbitrarias, no lo son: El Progresismo tiene en las mujeres (No todas, obviamente) uno de sus principales bastiones de apoyo, y no únicamente en organizaciones feministas.
>>Llegó a la conclusión de que su mujer era la persona más estúpida, vulgar y vacía que había conocido hasta entonces. No latía en su cabeza ni un solo pensamiento que no fuera un eslogan (...) Winston la llamaba en su interior La banda sonora humana.<<(Página 131)
Aquí dejo los datos de las elecciones estadounidenses y las austriacas a modos de ejemplos: En ambas citas electorales las mujeres se decantaron por el candidato "progresista". No son casos aislados, es una tendencia que se da en todo Occidente: Ya son varias las elecciones en las que tan solo el voto femenino ha impedido un éxito más rotundo de opciones identitarias. 


Niños y jóvenes
El adoctrinamiento que comentábamos antes da sus frutos, y es algo que puede observarse también atendiendo, entre otras cosas, a sondeos selectorales y encuestas realizadas entre las personas más jóvenes. La mayor parte de los integrantes de mi
generación poseen un pensamiento progre independientemente de su afinidad política: No deja de ser curioso que gente desde la derecha hasta la extrema izquierda, comulgan como si de un credo se tratase con todos los principios de ingeniería social consolidados en los últimos años. Como comentaba en la parte superior, a diferencia de lo que imaginó Orwell, en nuestra época la adhesión se establece hacia un sistema cultural y social, no hacia un partido político concreto. Así, ese sistema cultural engloba opciones políticas en teoría antagónicas.
>>Casi todos los niños de entonces eran horribles (…) Los convertían sistemáticamente en pequeños salvajes ingobernables, y, sin embargo, este salvajismo no les impulsaba a revelarse contra la disciplina del Partido (…) Adoraban al Partido y a todo lo que se relacionaba con él (…) Era casi normal que personas de más de treinta años les tuvieran un miedo cerval a sus hijos<< (Página 88)
Como luego veremos, el socavamiento de la institución de la familia no se está ejecutando solo enfrentando padres contra madres (Horizontal), sino también a hijos con sus padres (Vertical)

Parsons: Los imbéciles como tipo humano básico
>>Era un hombre grueso, pero activo y de una estupidez asombrosa, una masa de entusiasmos imbéciles, uno de esos idiotas de los cuales, todavía más que de la Policía del Pensamiento, dependía la estabilidad del Partido.<< (Página 86)
Este tipo de personajes abundan también en nuestro tiempo y pululan por todas las corrientes políticas, nuevamente desde la izquierda hasta la derecha. Incapaces de una reflexión profunda o una idea elevada, componen la base de las sociedades occidentales actuales.
>>Comprendía Winston qué fácil era presentar toda la apariencia de la ortodoxia sin tener idea de qué significaba realmente lo ortodoxo. <<(Página 216)
>>En cierto modo la visión del mundo inventada por el Partido se imponía con excelente éxito a la gente incapaz de comprenderla.<< (Página 216)
El sistema se sostiene con gente que no comprende, ni quiere hacerlo, las bases filosóficas, históricas y culturales de éste. En el mejor de los casos, emitirán quejas superficiales sobre problemas concretos y puntuales, incapaces de comprender los detonantes profundos, y, como se suele decir, poniendo altares a las causas y cadalsos a las consecuencias.


Syme: Ingeniero social de oficio
Syme es uno de los personajes que más interesantes me parecen de toda la novela: Sus labores cotidianas estaban orientadas básicamente a crear una nueva lengua, neolengua, que sustituyese al inglés como lengua vehicular de Oceanía. Posteriormente profundizaremos en estos conceptos. 
Por ahora decir que esta nueva lengua consistía en una simplificación del inglés arcaico a través de la eliminación de palabras. El objetivo que se pretendía lograr era que, al eliminar palabras, se eliminasen también posibles pensamientos: En tanto que pensamos en un idioma concreto, la eliminación de palabras posibilita el estrechamiento del pensamiento.
>>La revolución será completa cuando la lengua sea perfecta<< (Página 115-118)
Syme era, como otros muchos hoy día, un ingeniero social: Una persona cuyo trabajo consiste en alterar la mente, la cultura y el sistema de creencias del pueblo de manera sutil e imperceptible por los afectados.

3. Sensaciones individuales del personaje
La mayor parte de la obra se compone de las reflexiones de Smith sobre el mundo en el que le ha tocado vivir: Los fundamentos políticos del Partido, su soledad como único disidente conocido, sus intentos desesperados por recordar un pasado en el que el Partido no imperase sobre todas las cosas, …
Recoger todas las inquietudes del personaje excedería con mucho este artículo, así que mencionaré tan solo aquellas que tengan los paralelismos más fuertes con nuestra propia época.
La cita más destacable y que mejor nos introduce al tema es la siguiente:
>>A Winston le sorprendía que lo más característico de la vida moderna no fuera su crueldad ni su inseguridad, sino sencillamente su vaciedad, su absoluta falta de contenido<< (Página 138)
Retomando lo que comentábamos antes al hablar de la creación de nuestra sociedad desnaturalizada, podemos afirmar que el mundo posmoderno está también totalmente falto de contenido: El mito de la modernidad, es decir, la creencia de que avanzábamos de manera imparable hacia un futuro idílico se ha derrumbado a lo largo de los siglos XIX y XX. Primero, las revoluciones liberales no sirvieron para crear una Arcadia feliz iluminada por las Luces de la Razón tal como prometieron los ilustrados;
el marxismo, por su parte, tampoco nos condujo al Paraíso del proletariado y, finalmente, la supremacía lograda por los Estados Unidos tras la implosión soviética tampoco ha servido para difundir la paz y la prosperidad a todos los rincones del planeta como se creyó de manera bastante ingenua durante los años noventa.
Las utopías son eso, utopías, pero al menos marcan un destino, un punto de llegada, son un faro para el hombre. Hoy día no existe ningún faro al que dirigirse. Dos principios caracterizan la Posmodernidad: La aceleración de la Historia y la ausencia de un rumbo concreto. Estos elementos, ya comentados en otro artículo, han generado una tremenda insatisfacción a gran parte de la población mundial, especialmente la occidental. Nos movemos a un ritmo vertiginoso, pero sin destino.
Esta es la situación de base en la que nos encontramos todos, pero, además, sufrimos otra serie de situaciones que la agravan aún más y que hacen que nuestra civilización sufra numerosas enfermedades sociales ya explicadas. El principio de la vaciedad de la vida del hombre posmoderno es una constante, siendo, de hecho, uno de los principales temas de reflexión de los filósofos de nuestro tiempo.
Además de la sensación de vaciedad de base, conviene comentar otros sentimientos que de manera recurrente asaltan al personaje a lo largo de la obra: Es imprescindible hablar, por ejemplo, de la agobiante sensación de vigilancia continua e ininterrumpida que afecta a Winston. EL GRAN HERMANO TE VIGILA es uno de los eslóganes que acompañaba a gran parte de los carteles propagandísticos presente en el Londres literario.
Es una percepción casi instintiva pero continua. Cada palabra, gesto y mirada puede ser registrado y puede delatarte. ¿No existe en nuestra sociedad también esa ‘’vigilancia colectiva’’ para ver quién saca los pies del tiesto? En la novela es un poder estatal omnipresente, en nuestro mundo son los ‘’Justicieros sociales’’ y las Legislaciones del odio. Todos hemos tenido muchas veces la precaución de que decir o que poner en redes sociales no vayas a llamar la atención…
Dejo por aquí unos vídeos de Iker Jiménez planteando toda la censura que sufrimos, así como el silenciamiento de ciertos temas, concretamente, ataques sexuales perpetrados por refugiados y el aborto.


Todo lo dicho hasta ahora en estas líneas nos lleva a una irremediable conclusión: La absoluta sensación de soledad de aquel que es un disidente de lo políticamente correcto y del Progresismo:
>>El Crimental no implica la muerte, el crimental es la muerte misma<< (Página 92)
Tal vez no suframos la muerte como tal, pero si la muerte civil, es decir el ostracismo
y el rechazo. Dicha situación puede afectar incluso en el seno de las propias familias (Recordar lo comentado sobre la influencia en los jóvenes del Progresismo)


>>Nada era del individuo a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo.<< (Parte primera, página 90)

-Reflexiones de Winston en torno a su madre
Otra constante en la novela son los pensamientos nostálgicos que perturban al protagonista: Reflexionaba muchas veces en torno a su vida antes de la Revolución que llevó al Partido al poder. Esos primeros recuerdos estaban constituidos por vivencias con su madre y su hermana, a las que no veía desde hace décadas. Realmente, más que la añoranza por los familiares perdidos, lo que Winston transmite es el deseo de volver a aquel mundo en el cual los sentimientos naturales, los instintos y la privacidad existían, y regían las vidas de los hombres:
>>Estaba seguro de que su madre poseía una especie de nobleza, de pureza, sólo por el hecho de regirse por normas privadas. Los sentimientos de ella eran realmente suyos y no los que el Estado le mandaba tener (…) Lo terrible era que el Partido había persuadido a la gente de que los simples impulsos y sentimientos de nada servían<< (Página 247)
Como en la novela, la dinámica actual nos está llevando a un fortísimo socavamiento de esos sentimientos y estructurales naturales que añoraba
Winston: Si hay una institución que ha sufrido particularmente los embates del Progresismo, más que la libertad individual, ha sido la familia. 
Partamos de la base de que la estructura de la familia tradicional ha sido demolida hasta sus cimientos. Paralelamente, se han ido diseñando ex profeso modelos de familia alternativos. Los lazos, casi sacros, que mantenían unido un núcleo familiar en el pasado, se han disuelto casi por completo y las consecuencias no han tardado en hacer acto de presencia:
La violencia doméstica (No solo del hombre a la mujer, sino en todas direcciones incluyendo desde los hijos hacia los padres) se ha multiplicado, los divorcios están en máximos históricos, el aborto como solución exprés, ancianos que mueren solos poco menos que abandonados a su suerte, el acortamiento de los periodos de niñez ya citados, el fracaso escolar y los problemas sociales en niños cada vez más afectados por depresiones, soledad, incapacidad para relacionarse socialmente con éxito, el derrumbe demográfico en todo Occidente, …
El Progresismo, en definitiva, es una ideología devastadora y corrosiva, y prueba de ello es que está demoliendo la célula básica de las sociedades y las naciones, que no es otra que la familia.
>>Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, un hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo.<<(Página 324)


4. Filosofía del Partido, principios del INGSOC y Posmodernidad
Hasta ahora, hemos profundizado en un gran número de principios de la obra: Los pensamientos del personaje, los instrumentos de los que se vale el poder omnipresente del Partido, la Policía del pensamiento, la destrucción de vínculos afectivos naturales, … Pero no hemos hablado de la filosofía del Partido. ¿Cuál es la base filosófica y doctrinal del INGSOC? ¿Existen elementos que permitan compararla con el pensamiento progresista de nuestros propios estados?
Empecemos, pues, por el principio y por los elementos más básicos.
>>Los principios sagrados del INGSOC: Neolengua, doblepensar, mutabilidad del pasado.<< (Página 90)
Sobre estos tres pilares se sustenta el Partido en 1984, pero, ¿Qué significa cada uno de ellos?

-Neolengua
Alterar el lenguaje para alterar el pensamiento. Ya lo hemos comentado anteriormente al hablar de Syme, uno de los lingüistas encargados de realizar esta tarea. La idea básica consiste en lo siguiente: Pensamos en un determinado idioma, con lo cual, si tú ‘’recortas’’ componentes a ese idioma, podrás recortar también el pensamiento. El propio Syme nos lo explica así:
>>¿No ves que la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente? Al final, acabaremos haciendo imposible todo crimen del pensamiento. En efecto, ¿Cómo puede haber Crimental si cada concepto se expresa claramente con una sola palabra, una palabra cuyo significado está decidido rigurosamente y con todos sus significados secundarios eliminados y olvidados para siempre?<< (Páginas 115-118)
¿Te parece inverosímil? Analicemos algunos de los cambios lingüísticos que se han efectuado en tiempos recientes y a los que posiblemente no se haya prestado la atención suficiente: Ya nadie usa la expresión de “violencia doméstica” y casi nadie la de “inmigrante” (Sobre todo en medios oficiales) ¿Cambios irrelevantes tal vez? Veamos las posibles implicaciones a nivel cultural:
Violencia doméstica engloba toda violencia que se produzca en el seno del hogar y entre sus integrantes. Puede provenir del padre, la madre o los hijos, y puede afectar indistintamente a cualquiera de sus miembros. Este término ha sido sustituido por violencia de género o violencia machista, limitándose considerablemente su significado: Violencia del hombre hacia la mujer. Tal como ocurre en la obra y en las palabras del propio Syme, se ha estrechado el radio de acción de la mente: De toda violencia acaecida en los hogares (Multidireccional), a la violencia del hombre hacia la mujer (Unidireccional). El cambio ha sido tan potente que en la actualidad se niega incluso la posibilidad de que la mujer pueda llegar a ejercer cualquier tipo de violencia.
En el caso del adjetivo inmigrante, ha pasado algo similar: Inmigrante se usaba para aludir a personas que cambiaban de país, normalmente por razones de tipo económico. El término se ha desechado para sustituirle por el de refugiado:
Si se fijan ustedes en los medios de información de masas, todo individuo que llegue a Europa es refugiado, no inmigrante, con lo cual las cuestiones humanitarias ligadas al nuevo término, quedan por encima de las cuestiones económicas unidas al palabro dejado en desuso. Igualmente, la aceptación de los recién llegados no dependerá ya de cuestiones económicas, sino humanitarias, con lo cual te expones a que se te acuse de insolidario (Crimental) por parte de los Justicieros sociales (Policía del pensamiento) en caso de poner de relieve los perjuicios de las políticas de fronteras abiertas.
Estos dos ejemplos, entre otros muchos, nos muestran que la construcción de una neolengua progre es algo que se está llevando a cabo en nuestros días y con intereses más allá de lo puramente lingüístico, claro está. Exactamente igual que en la novela.
>>La ortodoxia significa no pensar, no necesitar el pensamiento<< (Página 118)

-Doblepensar
Mantener una opinión y su contraria al mismo tiempo. No existiría, por tanto, el filosofema del oxímoron: No habría contradicciones. Así nos lo explica el protagonista:
>>Saber y no saber, hallarse consciente de lo que es realmente verdad mientras se dicen mentiras cuidadosamente elaboradas, sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas; emplear la lógica contra la lógica, repudiar la moralidad mientras se recurre a ella (…) Ésta era la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que no se había realizado un acto de autosugestión.<< (Página 99)
Tal como podría ocurrirnos al hablar de la creación de la neolengua, el doblepensar puede parecernos algo irreal, imposible de que exista en nuestro tiempo. Sería, por tanto, un mero recurso literario del que se vale el autor para recalcar el control total del Partido sobre la población.
Pues realmente no es así: En nuestra época se practican ejercicios mentales que pueden encuadrarse dentro del Doblepensar. Analicemos nuevamente dos ejemplos bastante conocidos para explicarlo: Por un lado, la ideología de género y por otro la conquista musulmana de España combinada con la colonización americana. Veamos que tienen en común y los malabares mentales unidos a ellos.
La ideología de género tiene dos pilares doctrinales que son contradictorios entre sí: por un lado, la maldad intrínseca del hombre, fijada en su código genético; y por otro, la creencia de que tanto las concepciones de ‘hombre’ como de ‘mujer’ son meras construcciones culturales que pueden ser deconstruidas y rediseñadas de manera totalmente libre por el individuo, sin importar la genética.
Dos aspectos fundamentales dentro de la ideología de género son, como podemos ver, contradictorios entre sí. Y sin embargo se siguen sosteniendo sin ningún tipo de problema, llegando a ser básicos en la doctrina.
>>Ésta era la más refinada sutileza del sistema: inducir conscientemente la inconsciencia, y luego hacerse inconsciente para no reconocer que no se había realizado un acto de autosugestión.<<
También existe otro gran número de ejemplos achacables directamente a la historia de España: Por un lado, se sostiene que los españoles actuales descienden directamente de los invasores musulmanes de época medieval. Somos, por ende, el mismo pueblo que existe al otro lado del Mediterráneo o en la Península arábiga lo que nos lleva a no tener la más mínima legitimidad para criticar la inmigración porque ‘’Aquí ya hubo musulmanes’’ y ‘’Son nuestros ancestros’’.
Ahora bien, si tenemos que explicar la historia de España más allá del año 1492, entonces, automáticamente, nos convertimos en un pueblo blanco, europeo, imperialista y genocida porque, claro, solo los europeos blancos han creado imperios y han invadido otros pueblos.

Se han recogido aquí dos simples ejemplos, pero existen un sinfín más , y convivimos diariamente con ellos muchas veces sin siquiera percibir su presencia y la contradicción que encierran en sí mismos.

-Mutabilidad del pasado
En cuanto a la mutabilidad del pasado ya le hemos dedicado unas cuantas líneas en la parte superior, aunque conviene ampliar lo dicho con una nueva cita de la novela:
>>La alteración del pasado es necesaria por dos razones, una de las cuales es subsidiaria, y, por decirlo así, de precaución. La razón subsidiaria es que el miembro del Partido (…) tolera las condiciones de vida actuales, en gran parte porque no tiene con qué compararlas.<< (Página 269)
Así, la orientación de la opinión pública hacia una serie de creencias históricas no trata únicamente de falsear la Historia para legitimar una serie de corrientes políticas del presente, sino que es una tarea imprescindible para retener el poder y el control. Esta premisa queda resumida en la famosa cita de la novela:
>>El que controla el pasado, controla el futuro. El que controla el presente, controla el pasado.<<
El que controla el presente controla los medios de masas y los documentos, con lo cual puede controlar el pasado en tanto que éste se halla en las mentes de los individuos y en esas fuentes escritas. Al controlar el pasado puedes alterarlo de la forma que mejor te plazca para asegurar tu dominio en el futuro. 
He ahí la importancia de la manipulación histórica continua y profesionalizada.

-Otros términos de Neolengua existentes hoy
Por último, me gustaría resaltar algunos de los términos que Orwell inventó en su libro siguiendo las premisas de la Neolengua y que aún no hemos tratado. Curiosamente todos ellos se reproducen en nuestras sociedades a día de hoy. Analicemos los más destacables:
-Piensabien (Página 193): Piensabien es la ortodoxia. Mantener todos y cada uno de los preceptos del sistema, muchas veces haciendo uso del Doblepensar ya explicado anteriormente. En nuestro mundo, tenemos múltiples ejemplos de este ejercicio mental en una gran cantidad de individuos. He aquí un claro ejemplo de Piensabien en nuestro propio tiempo. Como vemos, importa poco el llegar a la auto-humillación.

-Patablar (Página 119): Muy relacionado con el Piensabien, Patablar hace referencia a repetir el dogma impuesto sin pensar lo que se está diciendo. De hecho, el término hace referencia a reproducir la ortodoxia de tal modo que el discurso se asemejaría al continuo cuac-cuac de un pato. ¿A quién no se le ocurren cientos de ejemplos de este tipo?
-Paracrimen: El Paracrimen es un acto mental por el cual bloqueas un pensamiento que se sale de la ortodoxia para evitar cometer un Crimental. Este recurso es utilizado hoy día por numerosas por personas y puedes ser testigo de ello cuando tratas de explicar la falsedad o absurdez de muchos principios que imperan en nuestro tiempo. La persona, básicamente, busca cortar la conversación o repite el eslogan de turno para bloquear tanto tu discurso como su propio razonamiento lógico que lo sacaría del error.

Relativismo filosófico
Otra de las claves del pensamiento político y filosófico en la novela es el relativismo absoluto: Todo depende de lo que el Partido diga. Se considera que la realidad es una percepción mental e individual de cada sujeto, por tanto, al controlar la mente del individuo, la realidad, incluyendo las Leyes de la Naturaleza, puede ser deformada al antojo del Estado.
>>La realidad existe en la mente humana y en ningún otro sitio. No en la mente individual, que puede cometer errores y que, en todo caso, perece pronto. Sólo la mente del Partido, que es colectiva e inmortal, puede captar la realidad. Lo que el Partido sostiene que es verdad es efectivamente verdad.<< (Página 306)
Tal como en la novela, la realidad y la Naturaleza deben plegarse al Pensamiento progre. No importan las leyes de la naturaleza, eternas e inamovibles. En nuestro caso no solo ‘’el Partido’’ tiene potestad para alterar la realidad, sino que el propio individuo puede hacerlo también.
- ¿Cómo puedo evitar ver lo tengo ante los ojos si no los cierro? Dos y dos son cuatro
- Algunas veces sí, Winston; pero otras veces son cinco. Y otras, tres. Y en ocasiones son cuatro, cinco y tres a la vez.<< (Página 307)

Dicho esto, si un individuo desea cambiarse de sexo, puede hacerlo, porque es su deseo
y no hay mayor justificación. No importa la genética, ni la naturaleza ni las leyes que
gobiernan la realidad. Solo importa el deseo individual. Al ser una motivación puramente individual, nadie tendría la potestad para replicar. La principal diferencia entre la novela y la realidad radica en que en en el texto de Orwell todo depende de lo que dicte el Estado en cada momento. En nuestro mundo, por el contrario, la potestad es puramente individual. A su vez, también existen una serie de organismos privados que se encargan de dictar qué es lo políticamente correcto. Normalmente son instituciones y organismos privados que se sirven de los medios de masas como altavoz para ir modificando e imponiendo su dogma.
Este relativismo no solo se aplica a la realidad tangible, física, sino que por supuesto tiene su plasmación en la moral: Si todo depende del individuo, entonces, como no podía ser de otra manera, no existe el Bien ni el Mal ya que todo depende de la perspectiva individual de cada uno. Si las Leyes de la naturaleza dependen del sujeto, imaginémonos las Leyes morales del hombre…
Todo plegado a la ortodoxia política y cultural. Esa adhesión en nuestra época lo supera todo incluyendo, como ya dije, los lazos familiares.


>>El mundo sólido existe y sus leyes no cambian.<<

5. Resistencia y reflexiones finales
Se ha tratado aquí de hacer una comparación lo más exhaustiva y profunda posible entre la novela de 1984 y la realidad del Occidente posmoderno. Para ello no he escatimado en citas de la novela y de personajes relevantes de nuestra sociedad, y tampoco en vídeos y fotografías con los que he tratado de complementar lo mejor posible la explicación.
Decir a modo de cierre que el poder omnipotente imaginado por Orwell no existe, a pesar de todo, en nuestra época: Es posible la resistencia y es posible salirse de la ortodoxia y mostrar a otros el Error. El que usted esté leyendo estas líneas es la mejor muestra de ello. Winston mantenía cierta esperanza en la existencia de un ejército oculto que secretamente combatiese al Partido: La Hermandad. Ese ejército oculto existe ya en nuestra época y se encuentra en Internet.
>>Un inmenso ejército que actuaba a la sombra, una subterránea red de conspiradores que se proponían derribar al Estado. Se suponía que esa organización se llamaba la Hermandad<< (Página 77)
Ese ‘’ejército’’ ha logrado ya éxitos en otros países de Occidente: Es imposible entender el triunfo del Brexit, de Trump, el avance de los identitarios o, simplemente,
el nacimiento de un rechazo a toda la cultura posmoderna sin el fenómeno de Internet. Prueba de las capacidades de esta “fuerza en la sombra” es que en Alemania ya se han iniciado tremendas campañas de cierre de perfiles de redes sociales que disienten con lo políticamente correcto. Esto, más que cualquier otra cosa, demuestra el éxito que se puede llegar a obtener
Con este trabajo he tratado de contribuir a transmitir la cordura y a alertar de la situación crítica que vivimos en la medida de mis posibilidades.
>>La libertad es poder decir libremente que dos y dos son cuatro<<
>>Había que defender lo evidente.<<
>>Todo el secreto estaba en pasarse de unos a otros la doctrina secreta de que dos y dos son cuatro.<<
>>La mayor de las herejías es el sentido común<< (Página 145)
Estas citas son las que mejor reflejan la tarea que me he auto-impuesto al escribir este trabajo: Es necesario poner de manifiesto las injusticias y situaciones rocambolescas que parecen unidas indivisiblemente al mundo posmoderno, así como el tremendo peligro que corremos individualmente, como seres humanos libres, y colectivamente, al estar bajo asedio instituciones naturales que han regido la vida de nuestras comunidades desde su misma formación

En el momento en el que Winston se decidió a desatar sus pensamientos disidentes, se lamentaba de este modo de su irremediable destino: 
>>Volvió a preguntarse para quién escribiría el Diario (…) El Diario quedaría reducido a cenizas y a él lo vaporizarían<< (Página 91)
Esperemos que esta página, junto con su autor, no sigan el mismo destino que el protagonista de la obra comentada y su diario. Bromas aparte, cerrar aquí el artículo invitándoles a comentar y a compartir el texto en sus redes redes sociales. Además, les invito a transmitir sus críticas, sugerencias y recomendaciones.
Espero que les haya resultado interesante.


-Entonces, ¿Qué principio es ese que ha de vencernos?
-No lo sé. El espíritu del Hombre.



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