¿SE PUEDE DESTRUIR UNA NACIÓN?

En nuestro tiempo estamos viviendo un fenómeno único en la Historia por su universalidad y su fuerza: La Globalización. Afecta al mundo en su conjunto, a todos sus habitantes y a todas las culturas, aunque con intensidades variables. Hasta una tribu de esquimales de las regiones polares o una comunidad de indios perdida en la Amazonia se ven afectados por la Globalización. Jamás ha existido en la historia humana un fenómeno con semejante potencia. Sus consecuencias son muchas, pero hoy nos centraremos en una muy particular: La destrucción de las naciones.
Hasta ahora, hemos tratado de explicar qué es una nación, hemos analizado el caso español en profundidad y hemos tratado una serie de ejemplos en los que se puede hablar de naciones artificiosas (Índice de temas tratados). Siguiendo en esta línea conviene ahondar en la posibilidad de la destrucción de una nación, es decir, en la disolución de una identidad. Este tema viene al caso porque precisamente nos encontramos en la actualidad imbuidos en un proceso de destrucción de naciones que afecta a todo Occidente. Tratemos por tanto de responder a la cuestión:
¿Puede destruirse una nación?

Del mismo modo que para demoler un edificio hay que tener nociones de arquitectura y entender cuáles son sus pilares, para destruir una nación también hay que conocer cuáles son sus bases y elementos clave para entender el cómo y el por qué desaparece. Recordemos, por tanto, la definición de nación que estamos utilizando en todos estos textos para entender cómo puede disolverse:
>>Idea de pertenencia a un grupo, compartida por una comunidad de personas unidas por una serie de lazos de los que son conscientes y reivindican, apelando al control de manera excluyente de un territorio, tratando de dotarse de estructuras estatales propias y tienen, normalmente, referentes histórico-míticos en los que se legitiman<<
De cara a tratar el tema, dividiremos la definición en una serie de epígrafes y explicaremos a continuación como éstos se están viendo afectados:
1.Comunidad de personas
2.Unidas una serie de lazos de los que son conscientes y reivindican
3.Apelando al control de manera excluyente de un territorio
4.Estrucuturas estatales propias       
5.Referentes histórico míticos
6.Idea de pertenencia

1.Comunidad de personas
Toda nación está compuesta por una comunidad de personas concreta. Tal como explicábamos en artículos anteriores, dos comunidades humanas distintas no constituyen nunca una misma nación. Hoy en día tenemos abundantes ejemplos de este fenómeno: Los inmigrantes tienden a vivir en barrios propios conformando auténticos guetos que en muchas ocasiones son ‘’islas culturales’’. Este fenómeno ya se dio en los Estados Unidos con la inmigración europea o con los famosos ‘China Town’.
Por tanto, podemos decir que la desaparición de los españoles supondría la destrucción de España: Si otro pueblo que no es el español habitase la Península, la idea de España quedaría reducida a criterios puramente geográficos o administrativos, nunca nacionales o identitarios tal y como los entendemos hoy.
Debemos tener esto muy en cuenta, ya que en la actualidad nos encontramos, literalmente, en un proceso de desaparición del pueblo español: Las tasas de natalidad no llegan ni siquiera al reemplazo, lo que, unido a la inmigración masiva,
llevará a que en unas cuantas décadas seamos minoría en el suelo peninsular. Los partidos políticos no parecen preocupados por este hecho trascendental ya que, al carecer de conciencia nacional, creen que la pertenencia al pueblo español depende de un DNI, cosa que toda persona con un mínimo de pensamiento realista y crítico sabe que es falso. Así, en España existen una serie de comunidades al margen de la española que además están creciendo por encima de la población autóctona.
Este proceso llevará muy posiblemente a la creación de auténticas ‘’naciones paralelas’’ en nuestro suelo y a futuros conflictos. Conviene señalar que el territorio que más afectado se encuentra por la sustitución es Cataluña y, paradójicamente, los llamados ‘’nacionalistas catalanes’’ no solo no tratan de atajar el problema, sino que lo fomentan. Queda claro, por tanto, lo que les importa Cataluña y los catalanes a esta élite política.
Los peligros para la ‘’comunidad española’’ no se quedan ahí, sino que ésta también
se encuentra sufriendo un intento de división interna a través de los movimientos secesionistas (Ya hemos visto que no pueden ser llamados nacionalistas) que existen en España.
Por tanto, podemos concluir diciendo que la comunidad española, ésto es la base antropológica de la nación española, se enfrenta a un doble proceso de desaparición y de división interna. Peligros que, además, afectan de manera combinada.

2. Los lazos nacionales
Junto con los anteriores dos peligros que son básicos, tenemos otros muchos menos perceptibles en tanto que son de carácter cultural e ideológico. Aun así, se encuentran también fuertemente relacionados con los problemas explicados en el punto anterior.
Se puede decir que los lazos nacionales, es decir, los lazos que mantienen unidos a los integrantes de una comunidad y que les permite constituir una nación, también se encuentran afectados y en peligro de desaparición: Nuestra cultura actual emanada principalmente del Mayo del 68 es anti-nacional de base. Además, nos encontramos inmersos tal como he citado antes, en un proceso globalizador. Por tanto, podemos decir que en nuestro tiempo la combinación de cultura, economía y política lleva ineludiblemente a la desaparición de las vías de articulación social tradicionales y con ellas, al fin de las naciones. Esos tres pilares (Cultura, economía y política) son a día de hoy incompatibles con un pensamiento nacional mínimamente desarrollado.
En contraste en la actualidad se promocionan y se están consolidando unos lazos no nacionales, sino universales: Tanto la izquierda post-soviética, pasando por el feminismo o el propio neoliberalismo, son universalistas. En otras palabras, las ideologías imperantes en nuestro tiempo, agrupadas o no en lo que algunos llaman ‘’progresismo’’, atentan contra la supervivencia de la nación al defender unos lazos de unión de carácter global. He aquí algunos ejemplos: 

-La izquierda post-soviética, con la idea de unidad de los obreros del mundo, sigue
sosteniendo el principio de que un obrero español tiene más que ver con un obrero
peruano que con el burgués que vive en la casa de enfrente.La identidad vendría determinada por tu trabajo, pasando el resto de lazos de unión a un segundo plano o directamente desapareciendo.

-El progresismo en su conjunto apela a lazos de unión globales, de ahí la concepción
de las fronteras como algo negativo o la idea cosmopolita basada en ser ciudadano del mundo, lo que hace que todo ser humano, independientemente de quien sean sus ancestros y de la cultura creada por éstos, puede ser intercambiable por otro.

-El feminismo, con fuerte influencia marxista, ha sustituido la dialéctica entre
explotador y explotado, por la de hombre (Explotador) y mujer (Explotada). Por ende, sostiene la unidad global de todas las mujeres por encima de los lazos nacionales, así como una nueva historiografía basada en la explotación de la mujer a lo largo de toda la historia de la Humanidad. Teóricamente, las actuales reivindicaciones de grupos como Femen son los que lograrán acabar con esa opresión.

-El neoliberalismo, sostenido sobre la idea de que la economía y el mercado lo es todo, también puede considerarse contrario al
nacionalismo ya que el mercado y la economía son globales, y por ende los esquemas mentales utilizados por esta gente también. Conviene tener ésto muy en cuenta para estar alerta cuando partidos políticos como el Partido Popular o Ciudadanos se envuelven en la bandera de España y hacen proclamas patrióticas para arrastrar el mayor número de votos.

-Otro tanto podría decirse de las llamadas identidades sexuales, ya que éstas se están
constituyendo como auténticos elementos identitarios que llegan a articular la vida de las personas. Jamás en la historia la sexualidad particular de cada uno se había convertido en un elemento identitario, lo cual demuestra en parte la tremenda sexualización que sufre nuestra sociedad.


Los ejemplos son múltiples, pero los recogidos aquí son un buen ejemplo de cómo los lazos que vienen uniendo a las diferentes comunidades nacionales desde hace siglos se encuentran afectados por un proceso de desaparición y están implantándose otros lazos de carácter global, los cuales se complementan perfectamente con el paulatino avance de la Globalización.

3.Apelando al control de manera excluyente de un territorio
Toda nación reclama un territorio como propio y excluyente frente a otras comunidades que considera extrañas. También podemos decir que la nación está sufriendo fuertes retrocesos en este sentido. Éstos, pueden clasificarse en dos grandes niveles: En el exterior y en el interior.
1.En el exterior: Los territorios, tradicionalmente controlados por una nación
independientemente de la forma de gobierno, están controlados ahora por poderes de carácter internacional. O bien desde organismos supranacionales como es la Unión Europa o bien por los designios de las grandes multinacionales que en muchos casos cuentan con más poder que los Estados. En definitiva, la nación ya no controla el territorio al que apela, aunque ilusamente muchos crean que sí o aunque otros lo vean como positivo definiendo la situación con seudónimos como Aldea global.
2.En el interior: También los territorios nacionales se ven afectados por procesos de fragmentación interna. Esto se produce por movimientos secesionistas que amenazan con balcanizar el país como es en el caso de España o porque las comunidades al margen de la española que están creciendo en el suelo peninsular reclaman también un territorio como propio. Tal es así que a día de hoy existen ya barrios vetados incluso al acceso policial. Fuera de España se conocen como No go zones (Uno de los más famosos es Molennbeek, en Bruselas,
uno de los focos de terrorismo islámico más importantes de Europa). Este tipo de espacios existían antes de la inmigración masiva ya que son bien conocidos poblados chabolistas gitanos que cuentan con sus propias leyes y que constituyen islas de legalidad. En la actualidad se están desarrollando fruto de la llegada de inmigrantes que, como cité arriba, crean auténticas naciones dentro de la nación.
Por tanto, se puede decir que se está produciendo la acción combinada de una disolución en el exterior y una fragmentación en el interior.

4.Estrucuturas estatales propias       
Tal como ya he explicado en el punto anterior, ahora los territorios nacionales son controlados por organismos de carácter supranacional. Por tanto, el Estado también se ha visto afectado por el proceso. En nuestros días los estados se organizan en lo que se conoce como bloques geopolíticos, grandes espacios conformados por la unión de diversas estructuras estatales que tienen la intención de, a través de esa ‘’unión de fuerzas’’, tener una mínima capacidad de decisión dentro de la Globalización.
España concretamente está dentro de uno de ellos, la Unión Europea, pero existen otros muchos ejemplos.

Para constituir estos bloques es necesario la cesión de soberanía por parte de los estados miembros lo que lleva a la pérdida de control sobre el territorio y sobre el pueblo que deberían representar. Ya lo dijo el ministro Margallo: ‘’Habrá que ceder toneladas gigantescas de soberanía’’
Ciertos estados, aquellos que cuentan con un territorio de tamaño continental (Rusia, Estados Unidos, China, Brasil, …) tienen a día de hoy la posibilidad de mantenerse como estados más o menos independientes, aunque estos también se han integrado dentro de bloques geopolíticos tal como podemos ver en el mapa.

5.Referentes histórico míticos
Junto con los lazos nacionales, se eliminan también los referentes histórico míticos. Este fenómeno es especialmente importante en España donde gran parte de la historia nacional ha sido abiertamente descrita como nefasta o errónea (Leyenda negra y regeneracionismo: La génesis de la Hispanofobia) Así, se logra la desconexión de las actuales generaciones de 
españoles con las precedentes, logrando eliminar toda referencia histórica y de paso, toda base ideológica sustentada sobre la herencia de nuestros ancestros. Tanto los personajes importantes de nuestra Historia como las más grandes gestas son desprestigiadas de manera sistemática desde los medios de masas, la cultura oficial y el sistema educativo.
Paralelamente, los enemigos derrotados por los españoles a lo largo de la Historia son elevados a la categoría de paladines de la libertad o incluso mártires, ya sean
musulmanes ejecutando la Yihad en la Península o los aztecas de Mesoamérica: A los primeros, se les cataloga como civilizados, progresistas e incluso predecesores de
sistemas republicano-demócratas y a los segundos, se les aplica el mito del Buen Salvaje iniciado por Bartolomé de las Casas y continuado por Rosseau independientemente de que aquel pueblo también había creado un imperio de importantes proporciones y oprimía de manera considerable a las tribus sometidas.
Cobran sentido las palabras de Cicerón, ‘’Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño’’ y que mejor que una sociedad infantilizada para tenerla controlada.
6.Idea de pertenencia
La acción combinada de estos principios puede llevar, si se ejecuta con la suficiente fuerza, a eliminar la idea de pertenencia a una nación histórica por parte de un pueblo, eliminando así la propia nación.
Estos datos pueden sonar catastrofistas, pero en realidad se están desarrollando en nuestros días y amenazan con volverse irreversibles de aquí a pocas décadas.

Comentaba en la introducción a estas líneas que la base para comprender la destrucción de las naciones que se está produciendo hoy día es necesario situarla en su contexto que no es otro que la Globalización. Sin embargo, conviene puntualizar que, contrariamente a lo que habitualmente se piensa, la Globalización NO es solo un proceso de integración de estados y de economías, sino que lleva unido un fuerte componente ideológico y una cultura. Una cultura nueva para un mundo nuevo.
Problemas como la inmigración masiva, la disolución del estado español en la Unión europea o el crecimiento de comunidades foráneas en suelo peninsular son fenómenos que pueden comprenderse basándonos en la idea de la Globalización como fenómeno económico y político, sin embargo, no debemos olvidar que a este proceso va unida también toda una superestructura ideológica:
En tanto que la nación es un ente ideológico, son las mentalidades de un pueblo las de deben trastocarse para eliminar realmente las bases nacionales de una comunidad.
Por ello, la promulgación de las ideologías posmodernas recogidas en el Punto 2 es una tarea vital e imprescindible, en tanto que se ataca directamente a la mentalidad de las personas que, conjuntamente, constituyen una nación.
Tampoco debemos realizar una separación total entre problemas materiales y tangibles como puede ser la inmigración masiva o la partición del territorio, y problemas ideológico-culturales, ya que ambas dimensiones se encuentran estrechamente relacionadas: La inmigración masiva no sería aceptada de no haberse propagado un pensamiento basado en el cosmopolitismo y en la idea de que ‘’somos ciudadanos del mundo’’.

Por tanto, podemos concluir que la Globalización, principal base para la destrucción de las naciones, no es solo un proceso de integración económica y política, sino que también lleva unido todo un aparato ideológico que sirve para legitimar en gran medida la propia disolución de las identidades nacionales y las estructuras estatales, últimas barreras para la creación de un mundo único, un pensamiento único y un poder supranacional único.

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